Actividad religiosa fortalece valores de fe y recogimiento en la población durante celebraciones de Semana Santa
La procesión de la Virgen Dolorosa se convirtió en uno de los momentos más conmovedores de la Semana Santa, congregando a decenas de fieles que acompañaron su recorrido por las principales calles de la ciudad de Puno, ayer sábado desde las 6:00 de la mañana. Vestida de luto riguroso y con el rostro marcado por el sufrimiento, la imagen simboliza el dolor de María ante la pasión y muerte de su hijo, Jesucristo.
En nuestra ciudad de Puno, el dolor de la Virgen Dolorosa es acompañado por la Hermandad del Señor de los Milagros, la Hermandad de la Virgen de la Candelaria y numerosos fieles, quienes, en absoluto silencio y con profunda tristeza, participaron del recorrido. Durante el trayecto, los devotos llevaron sobre sus hombros el anda. Asimismo, mujeres vestidas de negro acompañaron el cortejo, muchas de ellas con el rostro acongojado, recreando una escena de profundo recogimiento y fe.
Del mismo modo, en el Mercado Central de Puno, los devotos prepararon un altar de descanso para recibir a la Virgen Dolorosa y acompañarla en su dolor. Además, elevaron plegarias pidiendo protección para los integrantes del establecimiento y para todos los pobladores de la ciudad, agradeciendo también por su visita.
La procesión de la Virgen Dolorosa no solo es un acto litúrgico, sino también una manifestación de devoción popular que trasciende generaciones, ante ello, ayer, desde tempranas horas, familias enteras se reúnen cada año para participar y acompañar el dolor de la Virgen en su recorrido por las principales arterias de la ciudad de Puno, culminando en el Santuario Virgen de la Candelaria.