La medida ha sido autorizada por la Mesa Directiva y generó críticas por el millonario gasto en medio de la crisis del sistema de salud pública
El Congreso de la República aprobó destinar más de 9 millones de soles para contratar un seguro médico privado que beneficiará a los parlamentarios, parlamentarios andinos, expresidentes de la República y sus familiares. El acuerdo, tomado el pasado 21 de febrero por la Mesa Directiva, estará vigente para los años 2025 y 2026 y garantiza atención médica de la más alta calidad sin que los beneficiarios deban asumir ningún costo, pues el gasto será cubierto por el Estado.
Este gasto, que asciende a S/ 9,594,875.9, se dividirá entre S/ 5,644,044.60 para el año 2025 y S/ 3,950,831.19 para el año siguiente. La adjudicación de la póliza de asistencia médica familiar fue otorgada a la empresa Rímac Seguros y Reaseguros S.A. mediante un procedimiento de adjudicación directa, sin concurso público.
El contexto en el que se realiza esta decisión es particularmente sensible, dado que el sistema de salud pública en el país enfrenta serias dificultades, como la falta de medicinas, hospitales colapsados y la creciente degradación de la infraestructura hospitalaria. La medida ha generado controversia, sobre todo porque en 2023 el Congreso ya había destinado aproximadamente S/ 1.9 millones en seguros, un gasto que se incrementará en casi un 400% este año.
A pesar de las críticas, los miembros de la Mesa Directiva del Congreso, incluidos el presidente Eduardo Salhuana y los vicepresidentes Patricia Juárez, Waldemar Cerrón y Alejandro Cavero, no han dado explicaciones sobre el aumento del gasto ni respondido a los medios. Además de este seguro privado, el Congreso también aprobó la compra de dos edificios en el Jirón Lampa por un valor de US$13.5 millones para sus futuras instalaciones.
El presupuesto total del Congreso para el año fiscal 2025 supera los S/ 1,400 millones, lo que pone de manifiesto el gran presupuesto con el que contará esta institución bajo la gestión de Alianza Para el Progreso (APP).
Fuente: La República