Corte Suprema de Estados Unidos declara ilegales los aranceles de Donald Trump y abre nuevo frente político en Washington


Foto: Donald Trump

En una votación de seis contra tres, el máximo tribunal determinó que el mandatario excedió sus facultades al imponer gravámenes globales sin autorización del Congreso de Estados Unidos, generando incertidumbre económica y reacciones en la Casa Blanca

En un fallo de alto impacto político y económico, la Corte Suprema de Estados Unidos determinó que los aranceles globales impuestos por el presidente Donald Trump contravienen la ley federal, al considerar que el Ejecutivo excedió sus atribuciones constitucionales. La decisión, adoptada por seis votos contra tres, representa uno de los reveses judiciales más significativos para el mandatario desde su retorno a la Casa Blanca.

El tribunal concluyó que la administración utilizó de manera indebida la Ley de Poderes Económicos de Emergencia Internacional para establecer impuestos a las importaciones, una facultad que, según la Constitución estadounidense, corresponde exclusivamente al Congreso. Los magistrados señalaron que la norma invocada fue diseñada para situaciones excepcionales y no autoriza la imposición de aranceles de alcance amplio y generalizado.

La resolución deja sin efecto los gravámenes aplicados y abre interrogantes inmediatas sobre el destino de los miles de millones de dólares ya recaudados. Diversas empresas afectadas evalúan presentar reclamos para exigir la devolución de las tarifas pagadas, lo que podría generar un impacto fiscal considerable para el gobierno federal.

Tras conocerse el fallo, asesores legales de la Casa Blanca iniciaron el análisis de alternativas jurídicas para mantener una política comercial firme sin volver a contradecir el criterio del máximo tribunal. Desde el entorno presidencial no se descarta impulsar nuevas medidas comerciales, aunque bajo un marco más acotado y con mayor respaldo legislativo.

El debate ahora se traslada al Congreso, donde legisladores republicanos estudian la posibilidad de promover una nueva legislación que permita establecer gravámenes bajo condiciones más claras y específicas. Mientras tanto, sectores empresariales celebraron la decisión judicial, al sostener que los aranceles habían incrementado costos, afectado las cadenas de suministro y generado incertidumbre en los mercados.

En el plano internacional, aliados y competidores comerciales de Estados Unidos observan con cautela el desarrollo de la controversia. Aunque los mercados reaccionaron con relativa estabilidad inicial, persiste la expectativa sobre los próximos pasos del Ejecutivo y el impacto que esta disputa podría tener en la economía global en las próximas semanas.