El catedrático Bernardo Roque Huanca pidió priorizar inversión en laboratorios y equipamiento para garantizar una formación profesional de calidad en las nuevas extensiones universitarias.
El docente de la Facultad de Medicina Veterinaria y Zootecnia de la Universidad Nacional del Altiplano de Puno (UNA), doctor Bernardo Roque Huanca, manifestó su preocupación por la situación de las filiales en Azángaro y Juli, recientemente creadas como parte del proceso de descentralización universitaria.
Si bien reconoció que estas extensiones académicas representan una oportunidad para acercar la educación superior a los estudiantes de provincia, advirtió que aún existen graves limitaciones en infraestructura, laboratorios y equipamiento.
“No se trata de destruir lo que ya se ha creado, sino de exigir que se atienda a los estudiantes con lo mínimo necesario para garantizar una formación profesional de calidad”, remarcó.
El catedrático, que lleva más de 35 años en la docencia universitaria, señaló que el desarrollo de estas filiales debe entenderse como un proceso progresivo. “No podemos pretender que una filial tenga en un año todo lo que una facultad ha construido en sesenta. Es un proceso que puede tomar dos o tres años en empezar a mostrar resultados”, enfatizó.
En ese sentido, invocó a las autoridades universitarias a priorizar la inversión en laboratorios, reactivos y equipamiento especializado, tanto en las filiales como en la sede central, a fin de garantizar que los estudiantes de la región reciban una formación de calidad y no se vean relegados frente a otras universidades del país.