Julio Palomino plantea un enfoque preventivo para evitar el quiebre de empleadores, especialmente de las MYPE
El economista Julio Palomino sostuvo que la Superintendencia Nacional de Fiscalización Laboral (Sunafil) no debería limitar su rol únicamente a la sanción y fiscalización de los empleadores, sino que también debe brindar facilidades, orientación y acompañamiento para que las empresas puedan cumplir adecuadamente con las normas laborales y de seguridad en el trabajo.
Palomino explicó que, en el actual contexto económico, muchas empresas, especialmente las pequeñas y medianas, enfrentan serias dificultades para adecuarse a todas las exigencias legales, debido a la falta de información clara, capacitación técnica y plazos razonables para implementar las medidas exigidas por la normativa laboral vigente.
“El problema es que, mientras no exista un enfoque preventivo y orientador, y Sunafil actúe solo como un ente sancionador y fiscalizador, muchas veces con criterios que parecen parcializados, lo único que se va a generar es el quiebre de los empleadores”, advirtió el economista.
Asimismo, señaló que el cumplimiento de las normas de seguridad y salud en el trabajo debe ser una prioridad, pero enfatizó que este objetivo no se logrará únicamente con multas, sino con una política pública que combine control, asesoría técnica y fortalecimiento de capacidades empresariales.
Finalmente, Julio Palomino remarcó que una relación laboral saludable requiere equilibrio entre la protección de los derechos de los trabajadores y la sostenibilidad de las empresas, ya que ambos son pilares fundamentales para el desarrollo económico y la generación de empleo formal en el país.