El presidente José Balcázar anuncia que pedirá el voto de confianza después de las elecciones del 12 de abril


José María Balcázar
José María Balcázar

En pleno calendario electoral y en medio de tensiones políticas, el jefe de Estado posterga una decisión clave que define la continuidad del Poder Ejecutivo

En un mensaje que introdujo un nuevo elemento de incertidumbre en la recta final del proceso electoral peruano, el presidente interino José María Balcázar anunció que el pedido formal de voto de confianza para su gabinete se efectuará después de las elecciones generales del 12 de abril de 2026. La declaración se dio durante una visita oficial a la ciudad de Chiclayo, en el norte del país, donde el mandatario atendió temas de desarrollo regional pero también respondió a consultas de la prensa respecto a la agenda política nacional.

Ante la insistencia sobre el momento en que presentarán ante el Congreso de la República el plan de trabajo del gabinete para solicitar su respaldo, Balcázar se limitó a señalar que será “en la fecha que dice la ley” y remarcó que ese trámite se dará una vez concluidos los comicios presidenciales y parlamentarios. Este anuncio rompe con la expectativa de que el Ejecutivo busque el voto de confianza antes de la jornada clave de votación, un paso constitucionalmente necesario para asegurar la estabilidad del gobierno.

La decisión de postergar el voto de confianza coincide con un ambiente político agitado en el Parlamento y con la reciente reorganización del gabinete tras la renuncia de la primera ministra Denisse Miralles y la designación de Luis Arroyo Sánchez al frente de la Presidencia del Consejo de Ministros. Estos movimientos reflejan las tensiones entre el Ejecutivo y las bancadas parlamentarias en un Congreso fragmentado, con distintas posiciones respecto al respaldo al gobierno interino.

El aplazamiento del voto de confianza añade un elemento adicional de expectativa para los analistas políticos, que observan cómo el país se aproxima a una de las elecciones más importantes de su historia reciente, en un contexto marcado por la alternancia de presidentes en menos de un año y desafíos relacionados con la gobernabilidad.