Durante la primera misa de la novena, monseñor Jorge Carrión Pavlish reflexionó sobre el Padre Nuestro, destacó a María como mujer orante y exhortó a que la oración nazca del corazón como diálogo sincero con Dios.
El obispo de la Diócesis de Puno, monseñor Jorge Carrión Pavlish, celebró este 24 de enero la primera misa de la novena en honor a la Santísima Virgen María de la Candelaria. Durante su homilía reflexionó sobre la oración del Padre Nuestro y de manera previa, explicó que la oración es toda conversación con Dios. Precisó que la oración no siempre es únicamente alabanza, sino también un espacio de quejas, súplicas y de todo lo que vive el ser humano.Asimismo, recordó que la oración cristiana es obra del Espíritu Santo, señalando que “El Espíritu de Cristo es quien nos capacita y nos conduce a Dios. Así nos enseñó Jesús. Cristo es el mediador; incluso la Virgen María”, expresó. En ese contexto, remarcó que los cristianos pueden ser definidos como aquellos que invocan a Cristo en todo momento, “todo aquel que invoca el nombre del Señor será salvo”, expresó.
Del mismo modo, destacó que María, la Virgen, es la mujer orante por excelencia. Indicó que, si bien la Biblia no habla extensamente de ella, en momentos clave siempre está presente la Madre de Cristo. Añadió que María ha ocupado un lugar central como Madre de la Iglesia, de los discípulos y como guía para quienes siguen la misión de su Hijo.
El obispo también enfatizó que rezar no significa repetir palabras, sino que la oración es “el grito silencioso que nace de lo profundo del corazón humano, con alegrías y penas, con regocijo, rabia y cólera”. En esa línea, exhortó a no olvidar la manera en que Jesús enseñó a rezar el Padre Nuestro, señalando que esta oración debe convertirse en una realidad envolvente para todos.
Finalmente, invitó a aprender de Jesús y de la oración que Él enseñó, la cual consideró un resumen de la fe cristiana, así como de la figura de la Virgen María. “Pidamos a la Virgen que nos alcance la luz para iluminar nuestro mundo de las oscuridades y las sombras; que nos alcance la luz para vivir la verdadera y auténtica libertad de los hijos de Dios; y que nos conceda la luz para vivir con honestidad, para que nuestras miradas sean cada día más transparentes y descubramos el horizonte de la eternidad”, expresó.