En la solemne bendición de candelas, el obispo de Puno, monseñor Jorge Pedro Carrión Pavlich, recomendó a los fieles llevarlas a casa y encenderlas en momentos difíciles.


Solemne Bendición de Candelas
Solemne Bendición de Candelas

Ayer, 01 de febrero, el atrio del santuario de la Virgen María de la Candelaria fue el escenario de la solemne bendición de candelas. Para tal suceso, la imagen de la Virgen María de la Candelaria salió de la parroquia San Juan Bautista a las 5:33 de la tarde, mientras la feligresía, con velas en mano, esperaba pacientemente en el exterior.

Durante el acto de la bendición de Candelas, el Obispo de Puno, monseñor Jorge Pedro Carrión Pavlich, dijo; en una antigua tradición de la iglesia era, y que en muchos lugares sigue siendo; que estas velas que eran bendecidas hoy, se bendecían primero para iluminar   el altar donde se celebraba la eucaristía todo el año.

Seguidamente, el pueblo de Dios llevaba estas velas bendecidas el día de la Candelaria, para guardarla en casa y se encendía en momentos que eran necesarias en la vida de familia, en momentos donde había descargas eléctricas y desgracias en esos momentos dejarlas arder y consumir.

Luego en procesión inicio el traslado de la Virgen Candelaria,  hacia la Basílica Catedral de Puno, en compañía de la Hermandad de la Virgen de la Candelaria – Puno, feligreses, creyentes y la ciudadanía en general. Ya en el atrio de la catedral de Puno, monseñor presidió el Canto del Acatisto; himno especial dedicado a la Virgen María, bajo cualquier advocación en este caso a la Santísima Virgen María de la Candelaria.

Monseñor Jorge Pedro Carrión Pavlich, continuó; purísima madre de Dios, llena de gracia, eres una mar inagotable plena de la generosidad de la gracias de Dios. Inmaculada has traído al mundo la palabra de Dios, tú verdadera madre de Dios, seas siempre bendita 

Cerca a las 7:00 de la noche, la Santísima Virgen María de la Candelaria, ingreso a la Basílica Catedral de Puno, para que hoy pueda salir y junto a monseñor se celebre la solemne misa central, que para la iglesia universal es la presentación del Niño Jesús y la purificación de la Virgen María.