Eventos como la Festividad Virgen de la Candelaria y Fiesta de los Carnavales debería visibilizarse en las instituciones educativas con la práctica de talleres opina especialista en educación intercultural bilingüe


Fomentando la participación escolar en la danza, la música y las tradiciones como parte de la formación integral.

Febrero en Puno es el mes de la Festividad de la Virgen María de la Candelaria, declarada Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad por la  UNESCO, sin embargo; este evento es débilmente recordado en las instituciones educativas con reducidos ensayos temporales por aniversario, institucionales o comunales, expresados en pasacalles sin la trascendencia que tiene en el mes de febrero, aseguro  Wilfredo Barrientos Quispe, especialista en Educación Intercultural Bilingüe de la Dirección Regional de Educación Puno.

Entonces; sería necesario que se visibilice la integración escolar y cultural en las aulas, a través de talleres escolares de danza, música y elaboración de mascara, de esta forma se involucra en la formación y participación de los estudiantes.

Según considero la festividad se conmemora con misas, procesiones, concurso de danzas originarias y trajes de luces, una verdadera expresión de identidad cultural e interculturalidad que pone en escena la práctica del bilingüismo y el escenario del multilingüismo por su trascendencia mundial que también la escuela debería contribuir en ella.

En tanto, la fiesta de los carnavales que combina música, danza y tradiciones culturales, practicadas en todo el territorio altiplánico, con el desplazamiento de danzas como la pandilla puneña en las ciudades y   la práctica de la Tarqueada, pinquillos y Lawa K’umus en las zonas rurales. Ante este escenario, dijo que los jóvenes en etapa escolar juegan un papel crucial en la preservación de técnicas, conocimientos, enseñando y fortaleciendo el valor cultural de la fe, la danza, las costumbres que son parte de la identidad personal y cultural de todo puneño

Es decir; el enfoque educativo busca que la fe, la música, la danza, las practicas comunitarias sean parte de la formación integral contactando a los jóvenes con sus raíces ancestrales en un escenario global en la que la escuela y los docentes tienen un valor estratégico cada vez de mayor responsabilidad social, puntualizó.