La Cancillería expresó su rechazo a la medida y exigió explicaciones a la Embajada de Francia, señalando que se vulneraron derechos básicos de defensa y acceso a representación consular.
El ingreso a Europa se convirtió en una amarga experiencia para la familia González, proveniente de Cajamarca, que viajó con destino a Italia y tuvo como escala el aeropuerto Charles de Gaulle, en París. Lejos de iniciar un recorrido familiar esperado, fueron retenidos por las autoridades migratorias francesas y finalmente deportados al Perú. El caso generó la inmediata reacción del Ministerio de Relaciones Exteriores, que expresó su rechazo y solicitó explicaciones a la Embajada de Francia en Lima por lo que calificó como un procedimiento irregular que vulneró el derecho a la defensa de los pasajeros.
Según la Cancillería, los connacionales fueron impedidos de sustentar su situación ante un juez administrativo, a pesar de que ya se había programado una audiencia para el 23 de agosto, de manera sorpresiva, el 21 de agosto se dispuso su retorno al Perú, lo que impidió su asistencia a dicha diligencia. Además, se denunció que algunos de ellos fueron trasladados esposados sin existir acusaciones penales en su contra, la Cancillería recalcó que estas acciones contravinieron los procedimientos básicos de respeto a los derechos de los ciudadanos.
Los testimonios de la familia detallan que, tras el control migratorio, los agentes les hicieron firmar documentos redactados únicamente en francés, sin traducción ni explicación adecuada. Asimismo, se les confiscaron pasaportes y teléfonos móviles, y fueron llevados a un espacio denominado “Hotel de la Policía”, donde permanecieron sin acceso oportuno a información ni a la representación consular peruana. La frustración fue mayor al enterarse de que no podrían participar en la audiencia que les permitiría presentar sus argumentos.
El hecho no solo generó un fuerte impacto emocional, sino también económico, la familia había invertido aproximadamente veinticinco mil soles por persona en boletos, estadías y excursiones, con la expectativa de realizar visitas a lugares emblemáticos como el Coliseo Romano y ciudades italianas. Ante esta situación, el Ministerio de Relaciones Exteriores reafirmó su compromiso de defender los derechos de los peruanos en el exterior y anunció que continuará coordinando con su red consular para garantizar un trato digno a los connacionales en los puntos de ingreso al espacio Schengen.