Delegado del conjunto destacó la historia, simbolismo y preparativos del elenco para la Festividad de la Virgen María de la Candelaria
Una grata sorpresa se vivió en cabina de Radio Onda Azul en el programa la Pícara, el mestizo y la Morenita, con la visita de Juan Condori Cantuta, delegado de la danza Guerreros Hach´akallas de Oruro Crucero, perteneciente a la provincia de Carabaya, quien llegó para compartir con la audiencia la historia, el significado cultural y los preparativos de esta expresión artística ancestral que hoy es Patrimonio Cultural de la Nación.
Durante la entrevista, Condori explicó que la danza Guerreros Hach´akallas de Oruro Crucero estuvo durante varios años en riesgo de desaparecer, debido a la escasa participación de las nuevas generaciones. Sin embargo, gracias a la organización de la comunidad y al esfuerzo de sus integrantes, logró ser reconocida oficialmente como Patrimonio Cultural de la Nación en el año 2020, marcando un hito importante para la preservación de esta manifestación cultural.
Detalló que, se trata de una danza guerrera de origen ancestral, vinculada a los escuderos del incanato, que antiguamente era interpretada únicamente por varones, conocidos como “horcoras”. Esta tradición se remonta a las décadas de 1960 y 1970, cuando los ancestros transmitían de generación en generación el rol de defensa y protección del Inca. Con el paso del tiempo, la danza ha incorporado elementos de modernidad sin perder su esencia histórica y cultural.
Respecto a la participación femenina, señaló que si bien en determinadas costumbres ancestrales aún persisten creencias que restringen la presencia de mujeres, en la danza se ha optado por incluirlas como acompañantes de los guerreros, especialmente en grandes festividades como la Virgen María de la Candelaria. Explicó que esta inclusión responde a una reinterpretación cultural que mantiene el respeto por la tradición, pero permite una mayor participación comunitaria.
En cuanto a su participación en la Festividad de la Virgen María de la Candelaria, informó que este será el cuarto año consecutivo que el conjunto llega a Puno, habiendo participado un año en calidad de exhibición y tres años en concurso. Para esta edición, la meta es congregar alrededor de 400 integrantes, entre danzantes y músicos, cifra que refleja el crecimiento y fortalecimiento del conjunto. Los ensayos se iniciaron el pasado 7 de enero y actualmente se encuentran en la etapa final de preparación, con ensayos generales en el estadio municipal del distrito de Crucero.
Asimismo, destacó el valor simbólico del vestuario, caracterizado por su vistosidad y profundo significado cultural. Explicó que las “panizas”, similares a escudos, y las “lijas”, tejidos que pueden tardar entre uno y dos años en confeccionarse, narran, a través de sus figuras, historias de la fauna, la agricultura y la ganadería de la zona. Añadió que, los colores también tienen un fuerte simbolismo: el negro, utilizado por los varones, representa lo sagrado en el mundo andino, mientras que el rojo en la vestimenta femenina simboliza la sangre derramada en épocas de lucha y resistencia.
Finalmente, Juan Condori aclaró que el nombre “Oruro” del distrito no hace referencia a la ciudad boliviana, sino que proviene del antiguo nombre “Joruro”, castellanizado con el tiempo, y asociado al intercambio ancestral de productos entre distintas regiones. En ese sentido, invitó a la población de Crucero y comunidades aledañas a sumarse al conjunto, reafirmando su compromiso de seguir fortaleciendo esta danza guerrera y posicionarla entre las más representativas de la región durante la Festividad de la Virgen María de la Candelaria.