Incremento de combustibles impactará costos de producción y podría afectar economía familiar si no se aplican medidas adecuadas
El ingeniero economista Guido Barboza analizó respecto al contexto internacional, comentó las declaraciones del presidente del Banco Central de Reserva del Perú, Julio Velarde, quien advirtió que el conflicto en Medio Oriente podría generar presiones inflacionarias en economías como la peruana, debido al incremento del precio del petróleo.
Explicó que el país enfrenta actualmente dos “shocks”: uno interno, por la rotura del gaseoducto, y otro externo, vinculado al conflicto entre Israel e Irán, con participación de Estados Unidos. Señaló que la zona del Estrecho de Ormuz es clave para el tránsito mundial de crudo, por lo que cualquier afectación impacta directamente en los mercados internacionales.
“El combustible no va a bajar el próximo mes. Estos efectos no se revierten de la noche a la mañana”, afirmó. Indicó que el barril de petróleo, que estaba alrededor de 60 dólares, ha superado los 100 dólares, aunque estimó que difícilmente sobrepasará los 110 o 115 dólares, salvo que el conflicto se agrave.
El economista precisó que este escenario representa un “choque temporal”, es decir, una presión inflacionaria que debería moderarse cuando se estabilice la situación geopolítica. Recordó que el BCR mantiene su proyección de inflación anual alrededor del 2,4% a 3%, cifra baja en comparación con otros países de la región.
Asimismo, advirtió que el alza del petróleo impacta no solo en el transporte, sino también en el precio de productos agrícolas, debido al encarecimiento de insumos como la urea. En ese sentido, exhortó a los transportistas a no concertar incrementos de tarifas, ya que ello podría constituir una práctica monopólica sujeta a intervención de las autoridades competentes.
Finalmente, hizo un llamado a las autoridades y candidatos a plantear un plan energético nacional que reduzca la dependencia de insumos importados, y pidió a la población mantener la calma ante un contexto internacional que, aunque lejano, tiene efectos directos en la economía familiar.