Iniciativa se estructurará bajo alianza público-privada para garantizar sostenibilidad y ordenamiento urbano.
El proyecto del Puerto Seco del Sur en Juliaca continúa avanzando en su etapa de estructuración técnica y coordinación interinstitucional, según informó Javier Peralta Huanca, Coordinador del Proyecto de Puerto Seco del Sur y Asesor de Presidencia Ejecutiva de ProInversión, durante una entrevista radial.
Peralta explicó que la iniciativa nace del impulso conjunto de la Municipalidad Provincial de San Román y la Municipalidad de San Miguel, con el objetivo de consolidar un eje logístico dentro del Corredor Logístico Sur, articulado a la carretera Interoceánica que conecta el Perú con Brasil.
“El fundamento principal es construir un eje logístico que concentre la carga comercial que transita entre Brasil y los mercados asiáticos”, precisó. En ese marco, destacó que se ha identificado un terreno de 52 hectáreas en una zona estratégica de Juliaca, con acceso a la vía férrea y conexión directa hacia Arequipa y la ruta transoceánica.
El proyecto busca ser ejecutado bajo el mecanismo de Alianza Público-Privada, promoviendo inversión privada para garantizar sostenibilidad en el tiempo. Según el coordinador, el Gobierno Regional de Puno cumple un rol clave al financiar los estudios preliminares.
Respecto a la posibilidad de que Bolivia impulse un puerto seco similar en ciudades como La Paz o El Alto, Peralta sostuvo que no se trata de una competencia entre territorios, sino de consolidar ejes logísticos naturales. En ese sentido, resaltó que Juliaca cuenta con ventajas estratégicas como el aeropuerto internacional, la red ferroviaria y su ubicación en el corredor que conecta con el puerto de Matarani.
Asimismo, indicó que el proyecto se viene articulando con el Plan de Desarrollo Urbano (PDU) de San Román, instrumento que permitirá ordenar el crecimiento industrial y garantizar el soporte urbano necesario para una infraestructura de esta magnitud.
Finalmente, destacó que la ubicación geopolítica de Puno permite proyectar el comercio no solo hacia Brasil —con más de 200 millones de habitantes— sino también hacia mercados como China, abriendo oportunidades para exportaciones regionales como productos agropecuarios y manufacturas.