Investigación periodística revela contrataciones que favorecen a cercanos a la dirigencia del partido, generando preocupación por el clientelismo político y la falta de meritocracia en el Estado.
Una investigación periodística reveló presuntas irregularidades en la contratación de afiliados al partido Somos Perú dentro del Ministerio de la Mujer y Poblaciones Vulnerables (MIMP). Casi una docena de órdenes de servicio habrían sido otorgadas a militantes vinculados políticamente con la dirigencia del partido, varios de ellos sin experiencia previa en el sector público ni trayectoria académica registrada. El informe señala como nexo común la cercanía con Patricia Li, presidenta de Somos Perú, y la llegada de Sandra Gutiérrez Cuba —también militante— al ministerio, tras la asunción de José Jerí a la Presidencia de la República en octubre de 2025.
Entre los casos expuestos figura Jean Paul Sosa, de 25 años, quien obtuvo una ordñen de servicio por 2 500 soles como auxiliar administrativo sin contar en ese momento con Registro Nacional de Proveedores ni títulos inscritos en Sunedu. Situaciones similares se reportan en las contrataciones de Carlos Huamán Zamudio, quien regularizó su registro de proveedores un día antes de firmar un contrato por 8 000 soles, y Laris Mediana Rabanal, que recibió una orden de servicio pese a no tener experiencia estatal, RUC activo ni grado académico registrado. También se menciona a Luis Antonio Calderón, quien accedió a contratos por montos mayores en el MIMP tras una experiencia previa de menor escala en el Gobierno Regional de Ica.
La analista política Mabel Huertas advirtió que, aunque la contratación de militantes puede considerarse válida en ciertos casos, el problema surge cuando se deja de lado la meritocracia. Señaló que, si las personas contratadas no cuentan con la preparación necesaria, el Estado corre el riesgo de convertirse en un espacio de clientelismo político. En ese escenario —afirmó— las instituciones públicas podrían terminar funcionando como una bolsa de trabajo para allegados al poder, en detrimento de la eficiencia y la transparencia.