La Última Cena inspira a redescubrir el sacerdocio como camino de servicio, entrega y fidelidad en tiempos de reflexión espiritual


Día del Sacerdocio

Monseñor Jorge Carrión Pavlich subrayó el origen del ministerio sacerdotal y la Eucaristía como actos centrales del mensaje de Cristo, invitando a los fieles a reflexionar sobre su significado durante Semana Santa

En el marco de las celebraciones de Semana Santa, el obispo de la Diócesis de Puno, monseñor Jorge Carrión Pavlich, ofreció una profunda reflexión sobre la institución del sacerdocio durante la Última Cena, resaltando su importancia en la tradición cristiana y su vigencia en la actualidad.

Durante una entrevista en Radio Onda Azul, el prelado explicó que la Última Cena no solo representa un momento previo a la pasión de Jesucristo, sino también el acto fundacional del sacerdocio y de la Eucaristía. En este contexto, recordó que este acontecimiento tiene sus raíces en la tradición judía, especialmente en la cena pascual que conmemora la liberación del pueblo de Israel de la esclavitud en Egipto.

Monseñor Carrión señaló que, en aquella cena, Jesús no solo compartió el pan y el vino con sus discípulos, sino que les otorgó un significado trascendental al afirmar que estos representaban su propio cuerpo y su propia sangre. “Ahí se instituye la Eucaristía, pero también el sacerdocio, porque Jesús encomienda a sus discípulos continuar con este gesto en su memoria”, explicó.

En esa línea, indicó que el mandato de “hagan esto en memoria mía” constituye el encargo directo que da origen al ministerio sacerdotal, entendido como el servicio de presidir la celebración eucarística y guiar espiritualmente a la comunidad.

El obispo también destacó que Jesús eligió a sus apóstoles con sus virtudes y debilidades, lo que demuestra que el sacerdocio no es una distinción por perfección humana, sino una misión confiada a personas que, pese a sus limitaciones, son llamadas a servir.

Asimismo, subrayó que la institución del sacerdocio está estrechamente vinculada al amor y al sacrificio, valores que alcanzan su máxima expresión en la entrega de Cristo. En ese sentido, exhortó a los fieles a vivir estos días con recogimiento y reflexión, reconociendo el significado profundo de estos acontecimientos.