Mirada internacional: crisis política en Perú preocupa, pero economía resiste


crisis política en Perú
crisis política en Perú

Analistas de la región señalan que la inestabilidad es evidente, aunque el país mantiene indicadores económicos relativamente sólidos

Periodistas y analistas de América Latina coincidieron en señalar que la crisis política recurrente en Perú es observada en la región con sorpresa y preocupación, aunque destacan que, pese a los constantes cambios de gobierno, el país mantiene cierta estabilidad económica.

Durante un programa especial de Radio Onda Azul en Puno, la comunicadora hondureña Yolani Pérez, integrante de ALER y de Radio Progreso, señaló que en Honduras existe inquietud sobre cómo el sistema político peruano ha logrado sostenerse pese a la sucesión de mandatarios en cortos periodos. Indicó que en su país existe la figura del juicio político, aprobada durante el gobierno de Juan Orlando Hernández, pero nunca se ha aplicado, a diferencia del caso peruano, donde mecanismos constitucionales sí han derivado en cambios presidenciales.

Pérez advirtió, además, que la criminalidad organizada y el narcotráfico son fenómenos regionales que influyen en la política y que suelen intensificarse en contextos de transición de poder, por lo que recomendó que las autoridades peruanas prioricen seguridad y certidumbre institucional.

Desde Bolivia, la directora ejecutiva de la red informativa ERBOL, Inés González Salas, afirmó que la percepción predominante sobre el Perú es de “total inestabilidad política”, reflejada en el promedio de un presidente cada poco más de un año. No obstante, señaló que esa volatilidad no ha impactado con la misma intensidad en la economía, lo que atribuyó en parte al peso de la actividad informal.

La periodista explicó que en su país el Congreso no tiene atribuciones para destituir presidentes, lo que ha contribuido a que los gobiernos completen sus mandatos, a diferencia del escenario peruano, donde el Parlamento sí puede activar mecanismos de vacancia. Añadió que, pese a las diferencias institucionales, tanto Bolivia como Perú comparten problemas estructurales como corrupción, contrabando y minería ilegal.

Ambas analistas coincidieron en que la crisis política latinoamericana responde a factores comunes, entre ellos debilidad institucional, desconfianza ciudadana y cuestionamientos éticos a la clase dirigente. En ese sentido, subrayaron que la solución pasa no solo por reformas políticas, sino también por mayor responsabilidad electoral y vigilancia ciudadana.