Pontífice destaca en audiencia general que la caridad es el corazón de la vida cristiana y no un privilegio exclusivo
La Plaza de San Pedro fue escenario de una multitudinaria audiencia general encabezada por el Papa León XIV, quien recorrió el lugar en el papamóvil saludando y bendiciendo a miles de peregrinos llegados de distintas partes del mundo. En su catequesis, centrada en la constitución conciliar Lumen gentium, el Pontífice reafirmó que la santidad es un don universal al que todos los cristianos están llamados.
Durante su reflexión, el Papa subrayó que la santidad no es un privilegio reservado a unos pocos, sino una vocación común basada en la caridad, entendida como el amor pleno a Dios y al prójimo. En ese sentido, insistió en que el camino hacia la santidad forma parte esencial de la vida cristiana, más allá de un simple compromiso ético.
Asimismo, destacó el valor del testimonio de fe, incluso hasta el martirio, como expresión máxima de la santidad. Señaló que los creyentes están llamados a reflejar su fe en la sociedad mediante acciones concretas de justicia, amor y entrega, recordando que los sacramentos, especialmente la Eucaristía, fortalecen este proceso de transformación espiritual.
Finalmente, el Pontífice explicó que virtudes como la pobreza, la obediencia y la castidad no limitan la libertad, sino que son dones que liberan y acercan a Dios. También resaltó que el sufrimiento, vivido en unión con Cristo, puede convertirse en un camino de santificación, invitando a los fieles a vivir su fe como una misión cotidiana orientada al encuentro con Dios.
Fuente: VaticanNews