La escasez de especialistas y la falta de infraestructura en regiones alejan a los pacientes de un diagnóstico temprano y tratamiento oportuno, afectando la tasa de supervivencia
En Perú, la lucha contra el cáncer enfrenta desafíos críticos debido a la escasez de recursos humanos y la centralización de la atención. Según datos alarmantes, el país cuenta con solo un cirujano oncólogo por cada 100 mil habitantes, lo que refleja una grave desigualdad en la distribución de los especialistas. Este déficit, junto con la concentración de los profesionales en Lima, deja a muchas regiones del país sin acceso adecuado a diagnóstico temprano y tratamiento especializado.
El diagnóstico de cáncer en Perú es un tema preocupante, ya que aproximadamente el 70% de los 70 mil nuevos casos diagnosticados anualmente se detectan en etapas avanzadas (fase III y IV), lo que limita las opciones de tratamiento y reduce las probabilidades de éxito terapéutico. La Organización Panamericana de la Salud (OPS) ha destacado que la demora en la atención y la falta de infraestructura médica en las regiones son factores clave que contribuyen a esta alarmante situación.
La situación es especialmente grave en el sistema público de salud, donde los tiempos de espera pueden superar los seis meses. En muchas regiones alejadas, la falta de especialistas oncológicos y la infraestructura adecuada son barreras significativas para acceder a un diagnóstico temprano y tratamientos oportunos. El Dr. Mauricio León Rivera, especialista en oncología, resaltó durante el I Congreso Nacional de la Sociedad Peruana de Oncología Quirúrgica que la escasez de cirujanos oncólogos limita la atención quirúrgica, especialmente para casos de cáncer de mama, pulmón y colon.
Una posible solución planteada por expertos es la descentralización de la atención oncológica. El Dr. Armando Luza, director de Roche Farma Perú, subrayó que la concentración de especialistas en Lima debe ser superada para garantizar que todas las regiones del país cuenten con acceso a atención especializada. La creación de más centros de atención con profesionales capacitados y equipos médicos adecuados es esencial para abordar el cáncer en etapas más tempranas, lo que mejora las probabilidades de éxito en los tratamientos.
Además, se hace urgente la implementación de políticas públicas que aseguren el financiamiento y la distribución equitativa de los recursos médicos, lo que permitirá a más pacientes acceder a tratamientos avanzados en el momento adecuado. La detección temprana, impulsada por el uso de tecnologías como biomarcadores y pruebas moleculares, también juega un papel crucial en la mejora del pronóstico de los pacientes.
Finalmente, se destaca la importancia de la educación médica y la concientización pública. Sensibilizar a la población sobre la importancia de la detección temprana y promover hábitos saludables de prevención son acciones necesarias para reducir la mortalidad y mejorar la calidad de vida de los pacientes con cáncer en Perú.
Fuente: Infobae