Proponen planificación integral y cambio de escenarios para mejorar la Festividad Virgen de la Candelaria en Puno


Artista Edwin Loza advierte deficiencias en transitabilidad e infraestructura, plantea reorganizar los espacios de actividades y recuperar el enfoque barrial para reducir congestión y garantizar mejores condiciones a danzarines y músicos.

El artista pictórico y expresidente del Instituto Americano de Arte, Edwin Alejandro Loza Huarachi, analizó la organización y los desafíos de la Festividad Virgen de la Candelaria 2026, así como la necesidad de una planificación integral para la ciudad de Puno.

Sobre la problemática generada por la congestión vehicular, mencionó que afectó a la ciudad entre viernes y domingo, registrándose intenso tráfico, desorden y malestar ciudadano. En ese sentido, se remarcó la necesidad de mejorar la planificación urbana y la gestión municipal para evitar situaciones similares en futuras celebraciones.

Señaló que, si bien se han registrado algunos avances, persisten serias deficiencias en planificación, transitabilidad e infraestructura, especialmente en los escenarios donde se desarrollan los concursos y presentaciones. Cuestionó el uso del estadio de la Universidad Nacional del Altiplano por las dificultades de acceso y la congestión vehicular, proponiendo como alternativa la rehabilitación y adecuación del estadio Enrique Torres Belón.

Asimismo, advirtió sobre el maltrato que enfrentan danzarines y músicos debido al desorden en los accesos, la falta de rutas claras y la improvisación en la organización. Indicó que la planificación no debe limitarse a la festividad, sino formar parte de un proyecto integral de expansión y ordenamiento urbano.También hizo referencia a la necesidad de recuperar el sentido barrial de la festividad, sugiriendo que las actividades como las llegadas de bandas se desarrollen en sus respectivos sectores para evitar la concentración excesiva en el centro de la ciudad, lo que genera congestión y conflictos.

Finalmente, sostuvo que la Festividad Virgen de la Candelaria requiere una planificación técnica y sostenida que garantice mejores condiciones para los participantes y preserve su valor cultural y religioso.