Asegura que no estaba en la ciudad durante los hechos, rechaza haber ordenado sanciones y solicita informes para esclarecer la denuncia, mientras reporta observaciones menores en obras municipales
La regidora María Rodríguez Espezúa, rechazó las acusaciones en su contra por una presunta intervención en el Mercado Central de Puno y negó haber ordenado sanciones contra alguna comerciante.
La concejal afirmó que no se encontraba en la ciudad cuando ocurrieron los hechos, ya que viajó a La Paz por motivos de salud de su hijo. Indicó que retornó a Puno recién el lunes por la noche y que se enteró de la denuncia a través de los medios de comunicación.
La regidora explicó que su única participación en el mercado fue circunstancial, cuando al realizar compras fue abordada por comerciantes que le expusieron un conflicto por la ocupación de espacios. Señaló que en ese momento exhortó a respetar el reglamento interno, pero negó haber dispuesto multas o sanciones. “Rechazo tajantemente estas acusaciones, son injustificadas y sin pruebas”, sostuvo.
Asimismo, informó que solicitó documentación a la Gerencia y a la Procuraduría para esclarecer lo ocurrido y evaluar las acciones correspondientes.
En otro momento, la regidora también dio cuenta de observaciones detectadas durante labores de fiscalización en obras ejecutadas por la municipalidad, donde según indicó se hallaron deficiencias técnicas menores que ya fueron corregidas. Precisó que los informes serán remitidos a las instancias competentes para las acciones que correspondan.