Tarkada Circunvalación Norte mantiene viva la tradición carnavalera desde 1993


Tarkada Circunvalación Norte
Tarkada Circunvalación Norte

El conjunto puneño reafirma su compromiso cultural en las tradicionales Tarkadas, Pinquilladas y Chacalladas en el cerro Huajsapata

Desde el barrio Miraflores de la ciudad de Puno, se preparan cada año para las tradicionales Tarkadas, Pinquilladas y Chacalladas por las fiestas carnavalescas, celebraciones que honran los primeros brotes de flores y frutos en homenaje a la madre tierra, según señaló uno de los danzarines.

Al respecto, Deyvi Mestas Apaza, presidente de la Tarkada Circunvalación Norte de la ciudad de Puno, enfatizó que su agrupación fue fundada en 1993 y ha participado durante más de 20 años en estas celebraciones. Además, subrayó que, para mantener la tradición, la agrupación no realiza cobros a sus integrantes, ya que les proporciona la vestimenta y los accesorios, como polleras, chullos y fajas, como muestra de compromiso y cariño hacia la cultura andina.

Asimismo, el presidente del conjunto señaló que ayer se contó con un total de 40 parejas, además de la junta directiva y los llamados pepinos. Para ello, los integrantes realizaron semanas atrás los ensayos correspondientes, con el objetivo de exhibir la riqueza de los carnavales andinos y destacar las diferencias con celebraciones de otras regiones, como Huancayo y Cajamarca.

En ese contexto, se refirió al presupuesto de la presentación, que oscila entre 15,000 y 20,000 soles, destinados a la banda de música, trajes, comidas y logística, todo financiado para mantener vivas las costumbres y tradiciones, así como la preservación del valor cultural.

Finalmente, Mestas Apaza manifestó que la danza simboliza la juventud que busca pareja, diferenciándose de otras danzas más adultas como la Chacallá o Pinquillá. Los carnavales representan el enamoramiento, los primeros frutos y flores, y se celebran con cantos, coplas y contrapuntos entre hombres y mujeres, en agradecimiento por un buen año agrícola y para mantener viva la tradición.