Washington defendió el carácter defensivo de las maniobras previstas para marzo pese a las críticas de Corea del Norte.
Estados Unidos anunció la realización de ejercicios militares conjuntos con Corea del Sur como parte de su estrategia para reforzar la disuasión y la preparación defensiva en la península coreana, en un contexto de crecientes tensiones con Corea del Norte. Las maniobras anuales Freedom Shield se desarrollarán del 9 al 19 de marzo y, según Washington, tienen un carácter estrictamente defensivo.
El anuncio se produce tras las acusaciones de Pyongyang sobre presuntas violaciones de su soberanía aérea mediante drones procedentes del Sur. Desde Estados Unidos se subrayó que los ejercicios buscan mejorar la coordinación y capacidad de respuesta conjunta con su aliado surcoreano, en línea con el compromiso de seguridad que mantiene con Seúl desde hace décadas.
Aunque Corea del Norte reaccionó con advertencias de una posible “dura respuesta”, Washington reiteró su disposición al diálogo y recordó que el objetivo de estas maniobras es preservar la estabilidad regional. No obstante, Pyongyang ha rechazado tanto los acercamientos intercoreanos como las iniciativas diplomáticas impulsadas por el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, manteniendo el clima de tensión en la región.