Alertan que quebradas pueden activarse en minutos y causar graves daños en diferentes puntos de la región de Puno


Alertan que quebradas pueden activarse en minutos

Jefe regional de Gestión del Riesgo advierte que la falta de planificación urbana y el deshielo tras lluvias intensas incrementan el peligro de inundaciones y deslizamientos en zonas vulnerables como Huancané, Patambuco, Corani y San Gabán

El jefe regional de Gestión del Riesgo de Desastres y Seguridad del Gobierno Regional de Puno, John Ccama Lipa, advirtió que la activación de quebradas y torrenteras se ha convertido en una de las principales amenazas durante la temporada de lluvias, especialmente en zonas donde el crecimiento urbano no ha sido planificado adecuadamente.

Según explicó, muchas veces la población subestima estos fenómenos porque en época seca los cauces lucen inofensivos e incluso pueden ser transitables, “el agua acumulada desciende con fuerza y arrastra lodo, piedras y todo material suelto que encuentra a su paso”, explicó al tiempo de advertir que este fenómeno, conocido como huaico o torrentera, puede activarse en cuestión de minutos y su magnitud dependerá de la intensidad de la lluvia y de las condiciones del suelo.

Precisó que, el riesgo aumenta cuando las precipitaciones están acompañadas de granizadas o nevadas que luego se derriten rápidamente, saturando el terreno y facilitando deslizamientos. En los últimos años, diversas provincias de la región han experimentado lluvias focalizadas que generaron escenarios críticos.

En Huancané, precipitaciones acompañadas de granizada activaron quebradas que descendieron con gran fuerza, provocando inundaciones repentinas en zonas urbanas y rurales. Otro caso similar se registró en Patambuco, donde la caída de nevada y su posterior deshielo saturaron el suelo, ocasionando deslizamientos y movimientos de tierra que pusieron en riesgo a viviendas asentadas en áreas vulnerables.

Asimismo, en Corani, las intensas precipitaciones en sectores cercanos a la cordillera generaron la acumulación de grandes volúmenes de agua. Un riachuelo de bajo caudal se transformó en un cauce profundo y peligroso, evidenciando cómo el incremento repentino del flujo puede modificar drásticamente el entorno natural.

Además, situó a al distrito de San Gabán, ubicado en zona de ceja de selva, donde las lluvias son constantes y más intensas que en el altiplano. En esta localidad, la activación de quebradas no solo responde a factores naturales, sino también a la falta de planificación urbana.

Añadió que la ausencia de instrumentos de gestión del riesgo actualizados y de una planificación territorial rigurosa agrava la situación, pues cuando las precipitaciones superan los niveles habituales, el territorio responde recuperando su cauce natural, muchas veces con consecuencias severas.

Ccama Lipa enfatizó que, no basta con reaccionar ante la emergencia. La identificación de microcuencas, el respeto a las fajas marginales y la prohibición de construcciones en quebradas activas son medidas fundamentales para reducir el impacto de estos fenómenos, “la diferencia entre una emergencia controlada y una tragedia dependerá de la planificación previa y de la conciencia ciudadana frente al riesgo”, concluyó.