Aunque el informe oficial señala que el vehículo no excedió el límite de velocidad, abogados y familiares denuncian contradicciones
Las conclusiones del peritaje policial sobre la muerte de la deportista Lizeth Marzano han sido puestas en duda por la familia de la víctima, que considera inconsistentes los resultados difundidos recientemente. Aunque el informe señala que el vehículo conducido por Adrián Villar circulaba a 48,24 km/h dentro del límite permitido, también reconoce que dicha velocidad no era prudente para una curva sinuosa, lo que para los deudos evidencia una contradicción clave en la investigación.
El abogado de la familia, Julio Mendoza, advirtió que el propio documento deja abiertas múltiples interrogantes sobre la causa real del atropello. A su juicio, si la velocidad no fue excesiva, resulta necesario explicar por qué el vehículo perdió el control y se dirigió hacia la víctima. Por ello, anunció que solicitarán un nuevo peritaje y la evaluación del caso por otros especialistas, además del análisis de nuevos videos que han salido a la luz.
En la misma línea, Gino Marzano, hermano de Lizeth, expresó su desconfianza en las conclusiones policiales y aseguró que, según testigos y las imágenes revisadas, el auto se desplazaba a una velocidad mucho mayor, cercana a los 80 km/h. Para la familia, las inconsistencias en el proceso y la demora en decisiones clave refuerzan la necesidad de profundizar la investigación y llegar hasta las últimas consecuencias para esclarecer lo ocurrido.