El capitán del Inter Miami participó en una ceremonia de reconocimiento por el título de la MLS y entregó obsequios al presidente de Estados Unidos, lo que generó críticas y reacciones divididas entre seguidores y figuras políticas.
El futbolista argentino Lionel Messi visitó la Casa Blanca junto al plantel del Inter Miami CF para reunirse con el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, en una ceremonia de reconocimiento tras la obtención del título de la Major League Soccer (MLS). Durante el encuentro, el equipo le entregó al mandatario una camiseta con el número 47 en la espalda, en alusión a su condición de cuadragésimo séptimo presidente del país, además de un balón y un reloj personalizado.
La visita generó una ola de comentarios en redes sociales, especialmente en Argentina, donde algunos usuarios cuestionaron la presencia del capitán de la selección argentina en la residencia presidencial estadounidense. Entre las críticas, varios recordaron que el jugador no acudió a la Casa Rosada tras la consagración en la Copa Mundial de la FIFA Catar 2022, cuando el equipo evitó un encuentro con el entonces presidente Alberto Fernández.
Las reacciones estuvieron divididas. Mientras algunos seguidores calificaron la visita como un gesto protocolar propio de un reconocimiento deportivo, otros la consideraron un acto con connotaciones políticas. También surgieron voces en defensa del futbolista, entre ellas la del presidente argentino Javier Milei, quien destacó la trayectoria del astro y afirmó que no existe otro jugador comparable con él en la historia del fútbol.
El episodio refleja cómo las actividades públicas de figuras deportivas de gran influencia pueden generar debate cuando se entrelazan con escenarios políticos, especialmente en un contexto de alta exposición mediática y redes sociales.
Fuente: La República