Papa León XIV pide el fin de la guerra, expresa apoyo a las mujeres y reflexiona sobre la samaritana en el Ángelus


Papa León XIV
Papa León XIV

El pontífice pidió orar por el fin de la guerra y expresó solidaridad con las víctimas de la violencia y la discriminación.

El Papa León XIV volvió a alzar su voz por la paz durante el rezo del Ángelus de este domingo en la plaza de San Pedro, donde expresó su preocupación por la escalada de violencia en Oriente Medio y pidió el cese inmediato de los bombardeos, ante miles de fieles, el pontífice exhortó a rezar para que las armas callen y se abran caminos de diálogo entre los pueblos.

“Elevemos nuestra humilde oración al Señor, para que cese el estruendo de las bombas, callen las armas y se abra un espacio de diálogo en el que se pueda escuchar la voz de los pueblos”, manifestó. Asimismo, expresó su consternación por la situación en Irán y en toda la región, advirtiendo que el clima de odio y miedo podría extender el conflicto a otros países, entre ellos el Líbano.

En su mensaje, el pontífice insistió en que la solución a las tensiones internacionales no puede basarse en la violencia ni en la proliferación de armamento. Por ello, confió su súplica a la intercesión de María, Reina de la Paz, para que acompañe a quienes sufren a causa de la guerra y guíe a los responsables políticos hacia la reconciliación.

Durante su intervención también se refirió al Día de la Mujer, expresando su solidaridad con todas las mujeres que sufren violencia y discriminación en distintas partes del mundo. León XIV lamentó que muchas continúen siendo víctimas de agresiones y desigualdad desde la infancia, por lo que reiteró el compromiso de la Iglesia con la defensa de su dignidad y el reconocimiento de la igualdad.

Finalmente, el Papa reflexionó sobre el pasaje evangélico del encuentro entre Jesús y la mujer samaritana, narrado en el Evangelio de Juan. Explicó que este diálogo, ocurrido junto al pozo de Jacob, muestra cómo Jesús rompe las barreras sociales y religiosas de su tiempo al hablar con una mujer samaritana, considerada marginada por la sociedad. A través de ese encuentro, Cristo le revela que Él es la fuente del “agua viva”, capaz de saciar la sed más profunda del corazón humano y conducir a la vida eterna.

León XIV destacó que la actitud de Jesús al escuchar, dialogar y tratar con respeto a quien era despreciada por otros, es un ejemplo para la Iglesia de hoy. El pontífice subrayó que muchas personas buscan precisamente esa cercanía, comprensión y delicadeza en la comunidad cristiana. Además, recordó que la mujer samaritana, tras su encuentro con Jesús, se convierte en una de las primeras anunciadoras del Evangelio, pues comparte su experiencia con su pueblo y motiva a muchos a salir al encuentro del Señor, demostrando que incluso quienes han sido excluidos pueden transformarse en testigos de fe y esperanza.