El beneficio alcanzará a casi nueve mil exintegrantes de las Fuerzas Armadas y la Policía que participaron en la pacificación nacional entre 1980 y 2000 y podría costar cerca de 122 millones de soles al año cuando se aplique a todos los beneficiarios
El Pleno del Congreso de la República del Perú aprobó otorgar un bono mensual vitalicio de 1.130 soles a los denominados “veteranos de la pacificación nacional”, es decir, a los exmiembros de las Fuerzas Armadas y de la Policía que participaron en la lucha contra el terrorismo y en la defensa de la democracia durante el periodo de violencia interna en el país.
De acuerdo con la norma aprobada por el Parlamento, el beneficio será de carácter vitalicio e intransferible y está dirigido a quienes, conforme a la Ley 30826, hayan sido miembros de las Fuerzas Armadas o de la Policía Nacional que, estando licenciados o en retiro, participaron oficialmente en el proceso de pacificación nacional entre los años 1980 y 2000.
El dictamen señala que la medida beneficiará a un total de 8.997 veteranos identificados. Sin embargo, la implementación del bono será progresiva. En el primer año solo se incorporará a 1.799 beneficiarios, lo que representará un gasto anual superior a los 24 millones de soles. Según las estimaciones presentadas en el debate parlamentario, para el quinto año, cuando todos los veteranos incluidos en la norma reciban el beneficio, el costo total ascenderá a casi 122 millones de soles anuales para el Estado.
Para acceder al bono, los beneficiarios deberán cumplir una serie de requisitos. Entre ellos se establece haber realizado el servicio militar obligatorio entre 1980 y 2000, haber servido en zonas declaradas en emergencia durante el conflicto interno y haber participado en acciones de pacificación validadas por el instituto armado correspondiente. Asimismo, deberán haber servido de forma consecutiva durante un periodo mínimo de doce meses y hasta un máximo de veinticuatro meses.
La norma también precisa rangos y condiciones según cada institución. En el caso del Ejército, el servicio debió culminarse con los grados de recluta, soldado, cabo o sargento; mientras que en la Marina de Guerra los beneficiarios deben haber finalizado como grumete, marinero o cabo. Para la Fuerza Aérea, se considera a quienes concluyeron el servicio como aviador, cabo o sargento. Además, los solicitantes no deben registrar antecedentes policiales, penales o judiciales ni figurar como deudores alimentarios.
La incorporación de los beneficiarios se realizará por grupos de edad. En el primer año se priorizará a los veteranos licenciados mayores de 60 años o aquellos que presenten discapacidad permanente. En los años siguientes se integrarán progresivamente otros grupos etarios: de 55 a 59 años, de 50 a 54, de 45 a 49 y finalmente de 40 a 44 años.
Aunque el proyecto ya fue aprobado por el Pleno del Congreso y fue exonerado de segunda votación, la autógrafa de la ley todavía no ha sido enviada al Poder Ejecutivo. El documento deberá ser firmado por el presidente encargado del Parlamento, Fernando Rospigliosi, y posteriormente remitido al presidente interino, José María Balcázar, quien tendrá un plazo de 15 días para promulgar la norma u observarla. En caso de que no se realice ninguna de estas acciones dentro del plazo establecido, el propio Congreso podrá proceder con su promulgación.
Fuente: Infobae