Pontífice exhorta a atletas olímpicos y paralímpicos a promover valores de fraternidad, inclusión y respeto en medio de un mundo marcado por conflictos
El Papa León XIV recibió a cerca de 240 atletas de los Juegos Olímpicos y Paralímpicos de Milán-Cortina 2026 en el Vaticano, donde resaltó el deporte como un espacio que permite romper la lógica de la violencia y fomentar el encuentro entre los pueblos. Durante su intervención, afirmó que la práctica deportiva enseña a ganar sin humillar y a perder sin perderse a uno mismo, valores que también deben trasladarse a la vida social y política.
El Pontífice destacó que el deporte representa historias de sacrificio, disciplina y superación, especialmente en el caso de los atletas paralímpicos, quienes demuestran que los límites pueden transformarse en nuevas oportunidades. Asimismo, recordó que detrás de cada victoria existe un trabajo colectivo, señalando que “nadie gana solo”, pues el éxito involucra a familias, entrenadores y equipos.
León XIV también advirtió sobre las tentaciones presentes en el deporte, como el dopaje, el afán de lucro y la espectacularización que reduce al atleta a una imagen. Frente a ello, pidió mantener la esencia humana del deporte, promoviendo la humildad en la victoria, la serenidad en la derrota y el respeto entre competidores.
Finalmente, el Papa señaló que el deporte puede convertirse en un “laboratorio de humanidad reconciliada”, donde la diversidad sea una riqueza y no una amenaza. Además, animó a los atletas a seguir promoviendo valores de fraternidad, inclusión y cuidado de la naturaleza, poniendo siempre a la persona en el centro de toda actividad deportiva.