Museólogo asegura que las culturas Qaluyo, Pukara Y Tiwanaku son la base de los conocimientos andinos en el altiplano puneño  


Culturas ancestrales sustentan identidad del altiplano puneño
Culturas ancestrales sustentan identidad del altiplano puneño

Especialista resalta valor histórico de piezas arqueológicas expuestas en el museo Carlos Dreyer

En una nueva edición  del  programa cultural  “Pensar Puno” de Radio Onda  Azul, se tuvo la  presencia  del  artista plástico y  especialista en museología y  gestión del patrimonio, Jhony Yoban Yerba Cuentas, para  hablar de; “El  museo  Dreyer y  el  circulo  de Laykakota, crónicas de la identidad pictórica e histórica de Puno”, el especialista inclinó su  pluma   en investigaciones fundamentales, rescatando  pasajes de la  festividad Virgen María de la  Candelaria  y crónicas de nuestra heroicidad puneña, es impulsor de la modernización tecnológica de nuestra memoria al promover la  reapertura  en 3D del  museo  municipal Carlos Dreyer.

En el espacio de relatar lo que se expone en el  museo, se refirió  a la segunda galería, donde se encuentran  elementos líticos de las culturas Qaluyo, Pukara y Tiwanaku, que  serían base de los  conocimientos andinos, en estas culturas se habría  originado  las tradiciones y  costumbres que quedaron como herencia para el  poblador del  altiplano. 

Igualmente; en el segundo nivel del museo, presenta salas y galerías donde se exhiben distintas colecciones y obras de arte. La Sala  de oro de Sillustani, en ella se exponen objetos y artefactos del Complejo Arqueológico de Sillustani, incluyendo el Tesoro de Sillustani. Esta sala representaría, según Yerba Cuentas, la economía y  poder económico  que  han desarrollado  los  aimaras.

En datos  generales; el ciudadano alemán Carlos Dreyer Sporh se estableció en Puno en 1925 y se casó con María Dora Costa Rodríguez, su casa familiar se convirtió en el museo, donde se recopiló una colección de piezas arqueológicas, artísticas, libros, fotografías, pinturas y objetos cotidianos de la época.

En 1975 tras la muerte del Carlos  Dreyer, los herederos deciden poner en venta el inmueble, al no  encontrar institución  que  quiera adquirirlo, deciden donarlo a la  Municipalidad de Puno, entonces; el  Concejo Provincial lo convierte en parte del patrimonio institucional de la municipalidad que hasta hoy  lo  administra.

Finalmente, el museo alberga salas y galerías de exposición; la Sala Paleontológica, Regional, Dreyer Costa, Colonial, Religiosa Colonial  y las galerías; Lítica,  Pinacoteca y de Maquetas, esta última muestra figuras en miniatura de danzas y trajes típicos de Puno.