Monseñor revela las transformaciones y desafíos en la restauración de la Catedral de Puno


Monseñor Jorge Pedro Carrión Pavlich

Monseñor Jorge Pedro Carrión Pavlich destaca restauraciones y mejoras realizadas en la Catedral de Puno durante las últimas décadas

El obispo de Puno, Monseñor Jorge Pedro Carrión Pavlich, destacó las múltiples intervenciones realizadas durante las últimas décadas en la Catedral de Puno, desmintiendo la percepción de que el principal templo de la ciudad no ha recibido mejoras ni trabajos de conservación.

Durante una entrevista en Onda Azul, recordó que cuando llegó a la diócesis en 1998 encontró una catedral oscura, con escasa iluminación y ambientes deteriorados. Entre las principales acciones ejecutadas mencionó la modernización del sistema de iluminación interior, la restauración del piso de madera centenario, la habilitación de la Capilla del Santísimo Sacramento —que anteriormente funcionaba como depósito— y la instalación de un nuevo tabernáculo de bronce con columnas de mármol.

Asimismo, explicó que la Catedral ha sido objeto de constantes modificaciones desde su culminación en 1794. Recordó que en 1933 un incendio destruyó el altar mayor y parte importante del patrimonio religioso, lo que motivó la construcción del actual retablo, inaugurado en 1945.

Respecto a la iluminación exterior, precisó que el proyecto fue financiado por la empresa San Gabán y ejecutado por la Municipalidad Provincial de Puno. Sin embargo, cuestionó cambios introducidos durante la ejecución que generaron críticas por los constantes cambios de colores en la fachada, situación que posteriormente se corrigió.

Monseñor también informó que se instalaron pararrayos para proteger el monumento histórico luego de que un rayo dañara parte de la cúpula. Además, aclaró que el antiguo púlpito fue retirado debido a su avanzado deterioro y riesgo de colapso.

Finalmente, lamentó las limitaciones económicas que enfrenta la diócesis para la conservación del patrimonio religioso, señalando que al asumir el obispado encontró las arcas vacías y que gran parte de las mejoras realizadas fueron posibles gracias a gestiones, aportes externos y el trabajo continuo de sacerdotes y colaboradores comprometidos con la preservación de la Catedral de Puno.