El  chuño  ayuda a controlar el hambre  emocional, según especialista en alimentación 


Especialista en alimentación

Jhon Coila señaló que el hambre emocional está ligada a las emociones y el estrés, mientras que la real surge progresivamente; además, recomendó alimentos saciantes como el chuño para controlarla

Hoy en el espacio de salud, “Vida Saludable” de Radio Onda Azul, Jhon Coila, especialista en alimentación bioenergética, habló sobre la diferencia entre el  hambre  emocional  y  real,  en ella aseguró  que un hambre  emocional   es provocado  por  el  estrés,  tristeza, preocupación, decepción amorosa, una alegría u  otras emociones, que  activan las papilas gustativas.

El hambre emocional es una respuesta psicológica al estrés tristeza o amargura, donde se busca dopamina para calmar el malestar de forma inmediata. La “Dopamina”, dijo es un neuro transmisor que  calma  las emociones negativas o  positivas.

Mencionó  5 diferencias entre hambre real y  emocional; indicando  que el  hambre  real aparece poco a poco, mientras que  la emocional  aparece de pronto, sienten el  deseo de comer y  cogen alguna golosina o  fruta.

El hambre real acepta  cualquier alimento, mientras que el  hambre  emocional  selecciona los alimentos. El hambre  real  puede esperar un tiempo, mientras que el  hambre  emocional NO. El  hambre real  se deja de comer cuando  uno está  satisfecho, en cambio el  emocional conduce a seguir comiendo hasta  no poder más.

A la  interrogante, ¿Cómo  podemos  controlar  el  hambre  emocional?, el  especialista  respondió: consumir alimentos saciantes como  el  “Chuño” (alimento a base de tubérculos desecados típico del altiplano andino); en ese sentido,  recomendó  consumirla hasta en una tercera parte de la porción  de un plato  de comida. La podemos preparar en chairo, revuelto  y  otros.