El expresidente del Instituto Americano de Arte, Efraín Quispe, recordó la vida y legado del artista, cuyas obras alcanzaron reconocimiento internacional pero hoy son poco difundidas en la región
En el espacio cultural de Radio Onda Azul, el expresidente del Instituto Americano de Arte, Efraín Quispe, destacó la trayectoria de Enrique Macías Portugal, considerado como el padre de la pintura puneña, aunque actualmente poco recordado por las autoridades culturales y educativas de la región.
Señaló que, así como Puno reconoce a Teodoro Valcárcel en la música, a Carlos Oquendo de Amat en la poesía y a José Antonio Encinas en la educación, en la pintura destacan Víctor Humareda y Enrique Macías Portugal.
Recordó que, Macías Portugal nació en Puno en 1898 y, siendo adolescente, fue llevado a Arequipa por sus padres. Allí trabajó como ayudante del reconocido fotógrafo Max T. Vargas, donde aprendió los secretos de la fotografía y llegó a ganar concursos, compitiendo incluso con Martín Chambi.
Entre 1920 y 1922 se dedicó a la pintura en Lima y posteriormente retornó a Puno, donde realizó una exposición de 40 cuadros en la Sociedad Fraternal de Artesanos. Su trabajo fue difundido en revistas y medios nacionales e internacionales, recibiendo elogios de artistas como José Sabogal y Teodoro Núñez Ureta.
El artista también viajó por Centroamérica y España antes de radicar en Río de Janeiro, donde falleció el 14 de mayo de 1928, a la temprana edad de 30 años. Actualmente, en el Museo Dreyer se conservan algunas de sus obras, entre ellas “Calle de los Puentes”, “Balseros de Totora” y “Las Chullpas de Cutimbo”. Sin embargo, gran parte de su producción artística se encuentra fuera del país, principalmente en Centro y Norteamérica.