Estudiantes y autoridades alcanzaron acuerdos con mediación de la Defensoría del Pueblo; las clases presenciales se retomarán en las próximas horas
Luego de dos semanas de tensión y protestas, la Federación Universitaria de San Marcos (FUSM) y las autoridades de la Universidad Nacional Mayor de San Marcos lograron un acuerdo para levantar la toma del campus universitario, medida que mantenía suspendidas las actividades presenciales desde el pasado 12 de mayo.
El acuerdo fue alcanzado durante una mesa de diálogo en la que participaron representantes estudiantiles, la rectora Jerí Ramón y miembros de la Defensoría del Pueblo, entidad que actuó como mediadora en el conflicto. Como parte del compromiso, los estudiantes entregarán oficialmente la Ciudad Universitaria este miércoles al mediodía para permitir el reinicio de las clases presenciales.
Entre los principales puntos acordados figura la publicación de un pronunciamiento institucional de rechazo al proyecto de ley que plantea la reelección de rectores, vicerrectores y decanos. Dicho documento será remitido también al Congreso de la República.
Asimismo, se estableció que el debate sobre la continuidad de la rectora Jerí Ramón y el régimen de sucesión será tratado en una próxima Asamblea Universitaria entre junio y julio. Además, un representante acreditado de la Federación Universitaria podrá participar con voz en las sesiones de la Asamblea Universitaria y el Consejo Universitario.
Otro de los compromisos asumidos por la universidad fue no iniciar procesos administrativos ni denuncias penales contra los estudiantes que participaron en la toma del campus.
La protesta estudiantil se inició en rechazo a presuntas irregularidades en los procesos electorales internos y al proyecto de ley sobre reelección de autoridades universitarias. Durante varios días, el conflicto paralizó las actividades académicas y generó debate nacional sobre la autonomía universitaria y la representación estudiantil.