Profesional señala que el acompañamiento emocional de la familia fortalece el desarrollo y aprendizaje de los niños con sordoceguera desde la primera infancia
El Día Internacional de la Sordoceguera, que se conmemora cada 27 de junio, busca visibilizar la realidad y las necesidades específicas de las personas que viven con esta discapacidad, caracterizada por la pérdida total o parcial de la visión y la audición. Asimismo, promueve la construcción de una sociedad más inclusiva, equitativa y respetuosa de sus derechos.
En ese contexto, Doris Arpi, integrante del equipo de Convivencia Escolar de la Unidad de Gestión Educativa Local (UGEL) Chucuito–Juli, se refirió a la importancia del acompañamiento que requieren los estudiantes del nivel inicial con esta discapacidad. Señaló que durante la primera infancia se establecen las bases para el desarrollo integral de la persona y que la educación emocional comienza principalmente en el hogar.
La especialista explicó que cuando un niño crece en un ambiente familiar donde sus emociones son escuchadas, comprendidas y acompañadas con afecto, desarrolla mayor seguridad, confianza y disposición para aprender. Destacó que el apoyo de los padres y el entorno familiar resulta fundamental para fortalecer su bienestar emocional.
Finalmente, sostuvo que, en el caso de los niños con sordoceguera, el hogar constituye el primer espacio de aceptación, protección y seguridad, donde pueden desarrollar vínculos afectivos sólidos que favorecen su aprendizaje, autonomía e inclusión en los diferentes ámbitos de la sociedad.