Docente universitario cuestiona la falta de acciones concretas para frenar los vertimientos mineros y alerta que la contaminación continúa afectando al río Llallimayo y al lago Titicaca
La contaminación de la cuenca Llallimayo continúa sin una solución efectiva pese a los años de denuncias, estudios técnicos y compromisos asumidos por el Estado. Así lo advirtió el docente universitario y analista en asuntos ambientales, Gilmar Goyzueta Camacho, quien cuestionó la falta de medidas concretas para remediar uno de los principales focos de contaminación que desemboca en el lago Titicaca.
El especialista recordó que la cuenca Llallimayo, que atraviesa las provincias de Melgar y Lampa, recibe desde hace años descargas vinculadas a la actividad minera en distritos como Ayaviri, Cupi, Llalli, Umachiri y Ocuviri. Incluso, señaló que la zona fue declarada en emergencia ambiental; sin embargo, afirmó que los avances para recuperar el ecosistema han sido mínimos.
«Se asignan recursos y se anuncian acciones, pero al final no hay hechos concretos. Lo que se necesita es controlar realmente los vertimientos provenientes de la actividad minera, porque la contaminación sigue su curso hasta el lago Titicaca», sostuvo.
Goyzueta también expresó su preocupación por el incumplimiento de los compromisos asumidos por el Gobierno Central con las organizaciones sociales de la cuenca Llallimayo, luego de que reuniones programadas para abordar la problemática fueran postergadas, situación que podría reavivar las protestas de la población afectada.
El analista explicó que el río Llallimayo presenta una evidente alteración de sus aguas debido a la presencia de metales pesados y otros residuos asociados a la minería. «Las imágenes muestran un río con una coloración rojiza, muy distinta al aspecto natural que debería tener un cuerpo de agua», indicó.
Finalmente, exhortó a priorizar acciones de remediación ambiental y control permanente de las operaciones mineras, advirtiendo que la contaminación de la cuenca Llallimayo no solo afecta a las comunidades asentadas en la zona, sino que también incrementa el deterioro del lago Titicaca, considerado uno de los ecosistemas más importantes del país.