Educador ambiental alerta que el lago Titicaca presenta extensas áreas de totorales secos, poniendo en riesgo la supervivencia de comunidades circunlacustres


Gilmar Goyzueta
Gilmar Goyzueta

Especialista advierte que el deterioro de los totorales afecta la biodiversidad, la ganadería y el sustento de miles de familias que dependen del lago

En el programa cultural “Pensar Puno” de Radio Onda Azul participó Gilmar Gamaliel Goyzueta Camacho, educador ambiental con 20 años de experiencia en la Reserva Nacional del Titicaca y docente de la Facultad de Ciencias Biológicas de la Universidad Nacional del Altiplano. Durante la entrevista desarrolló el tema “Pensar el Titicaca: conservación, impacto social y el futuro de las comunidades circunlacustres”.

El especialista recordó que el lago Titicaca es un Sitio Ramsar de importancia internacional, reconocimiento que responde, entre otros aspectos, a su extraordinaria biodiversidad. Explicó que los totorales constituyen el hábitat de más de 100 especies de aves, de las cuales aproximadamente el 50 % son residentes permanentes, además de desempeñar un papel fundamental en la vida y economía de las comunidades asentadas en sus alrededores.

Según sus estudios, alrededor de 400 mil personas dependen directa o indirectamente de los recursos del lago. Indicó que la totora y los llachos sirven de alimento para el ganado ovino, vacuno y otras especies, contribuyendo a la producción pecuaria de la región. En ese sentido, destacó que cerca del 10 % de la carne que se consume en el país proviene de Puno, por lo que la conservación de estos ecosistemas tiene una importancia ambiental, económica y social.

Asimismo, señaló que dentro de la Reserva Nacional del Titicaca más de 90 mil cabezas de ganado se alimentan de los totorales y llachales. Por ello, advirtió que la pérdida de estos recursos vegetales comprometería no solo la biodiversidad del lago, sino también el desarrollo de las comunidades y de la región.

Goyzueta Camacho explicó que, de los 8 564 kilómetros cuadrados que comprende el lago Titicaca, aproximadamente 1 100 kilómetros cuadrados corresponden a totorales y llachales, ecosistemas que sustentan el equilibrio ambiental y favorecen el desarrollo económico y social de las poblaciones circunlacustres.

Finalmente, expresó su preocupación porque durante los últimos seis años se ha observado un incremento de áreas con totorales secos, situación que reduce la disponibilidad de alimento para el ganado y obliga a numerosas familias a migrar hacia la costa en busca de oportunidades laborales. En ese sentido, exhortó a las autoridades y a la población a fortalecer las acciones de conservación de estas especies vegetales, consideradas fundamentales para el futuro del lago Titicaca y de quienes dependen de él.