El arzobispo de Ayacucho conmemorará su aniversario episcopal el 2 de septiembre con una Misa en la Catedral y llamó a rezar por las vocaciones sacerdotales y por el Seminario de San Cristóbal
El arzobispo de Ayacucho, mons. Salvador Piñeiro García-Calderón, celebrará el próximo 2 de septiembre sus 25 años de ordenación episcopal, aniversario que conmemorará con una Misa a las 10:00 horas en la Catedral de Ayacucho.
A sus 77 años, el prelado ha dedicado un cuarto de siglo al servicio de la Iglesia como sucesor de los Apóstoles. En un mensaje difundido por el Arzobispado de Ayacucho y leído durante las misas dominicales del 23 de agosto, invitó a los fieles a acompañarlo con sus oraciones y a pedir por el surgimiento de nuevos pastores.
“El Señor nos llama para una misión desde nuestro Bautismo y debemos estar atentos a la voz del Maestro para corresponder con generosidad”, expresó Piñeiro al recordar su trayectoria sacerdotal y episcopal.
El arzobispo recordó que su formación sacerdotal se inició en el Seminario Mayor de Santo Toribio de Lima y que posteriormente ejerció diversas responsabilidades pastorales como párroco en San Miguel, Barranco y Lince, además de desempeñarse como profesor y rector del seminario.
25 años de servicio episcopal
En julio de 2001, el papa San Juan Pablo II lo nombró Obispo Castrense del Perú. Recibió la ordenación episcopal el 2 de septiembre de ese mismo año y permaneció en ese cargo hasta 2011, cuando el papa Benedicto XVI lo designó arzobispo de Ayacucho.
Desde entonces, Piñeiro ha acompañado a las comunidades de las distintas provincias ayacuchanas, destacando la historia y la tradición religiosa de esta región de los Andes peruanos.
Durante su mensaje por los 25 años de episcopado, pidió especialmente oraciones por el Seminario de San Cristóbal, con el propósito de que la Iglesia cuente con sacerdotes que ejerzan su ministerio siguiendo el ejemplo de Cristo.
El prelado destacó además la responsabilidad de los obispos de mantener la apostolicidad de la Iglesia y anunciar el Evangelio como servidores llamados a llevar esperanza al mundo.
La presencia de María en su ministerio
Piñeiro también resaltó el papel de la Virgen María durante su camino episcopal. Mencionó su devoción a la Virgen del Carmen, a la Virgen de la Merced y a la Virgen de Cocharcas, a quienes considera acompañantes de su ministerio.
Según explicó, María, unida a los apóstoles en oración mientras esperaban al Espíritu Santo, representa el vínculo entre la Virgen y los sucesores de los Apóstoles.
“En la escuela de María aprendemos la contemplación del rostro de Cristo y la fuerza para anunciar el evangelio de la salvación”, afirmó el arzobispo al concluir su mensaje.
Trayectoria pastoral
Salvador Piñeiro García-Calderón nació en Lima el 27 de enero de 1949 y fue ordenado sacerdote el 6 de mayo de 1973, después de estudiar Filosofía y Teología en el Seminario Mayor de Santo Toribio.
Además de su labor pastoral en Lima, ejerció como vicario para la pastoral y vicario general de la arquidiócesis. Como obispo castrense recorrió distintas regiones del país para acompañar pastoralmente a integrantes de las Fuerzas Armadas y la Policía.
En 2011 asumió como arzobispo metropolitano de Ayacucho y posteriormente presidió la Conferencia Episcopal Peruana durante dos periodos, entre 2012 y 2018.
La celebración del 2 de septiembre marcará así sus 25 años de servicio episcopal, en una jornada en la que el arzobispo ha pedido poner especial énfasis en la oración por las vocaciones y por pastores que sirvan a la Iglesia con el corazón de Cristo.