El canciller iraní Abbas Araqchi afirmó que Teherán está dispuesto a negociar, pero también aseguró que sus Fuerzas Armadas están preparadas ante una eventual nueva escalada militar.
Irán mantiene abierta la posibilidad de alcanzar una salida diplomática con Estados Unidos, pese al rechazo del presidente Donald Trump a una propuesta iraní para reabrir el estrecho de Ormuz y avanzar hacia el fin de las hostilidades.
El ministro de Exteriores iraní, Abbas Araqchi, explicó que Teherán planteó un plan de siete días mediante mediadores. La propuesta contempla que Estados Unidos adopte determinadas medidas, tras lo cual Irán podría reabrir el estratégico estrecho y retomar las negociaciones para alcanzar un acuerdo definitivo.
Entre las condiciones planteadas por Irán figuran el fin de las hostilidades, la liberación de activos iraníes congelados, el levantamiento del bloqueo y la posibilidad de reanudar las exportaciones de petróleo. Según Araqchi, el estrecho podría ser reabierto durante el sexto día del plan y las conversaciones continuarían al día siguiente.
Pese a que Trump rechazó públicamente la propuesta, el canciller iraní señaló que Teherán aún esperaba una respuesta oficial a través de los mediadores. Por su parte, Trump afirmó que espera que las conversaciones entre ambos países continúen durante esta semana.
Araqchi también sostuvo que Irán está preparado para una eventual reanudación de las operaciones militares. Aseguró que su país ha modificado sus tácticas a partir de la experiencia de los enfrentamientos anteriores, aunque insistió en que la diplomacia continúa siendo una alternativa.
Mientras tanto, Estados Unidos mantiene cuestionamientos sobre la propuesta iraní. El embajador estadounidense ante la ONU, Mike Waltz, expresó dudas sobre las condiciones planteadas por Teherán y acusó a Irán de haber incumplido compromisos previos. Las autoridades iraníes rechazan esa versión y sostienen que Estados Unidos fue quien quebrantó primero los acuerdos anteriores.