El mandatario estadounidense rechazó reportes sobre posibles concesiones a Teherán, mientras el Gobierno iraní afirma estar dispuesto a negociar sobre su programa nuclear.
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, negó haber ofrecido a Irán un alivio de las sanciones o la liberación de fondos congelados como parte de un eventual acuerdo para poner fin al conflicto.
Trump rechazó así reportes de medios estadounidenses que, citando a funcionarios de su administración, señalaban que Washington estaría dispuesto a flexibilizar las sanciones si Teherán demostraba avances concretos sobre su programa nuclear.
Mientras tanto, el presidente iraní, Masoud Pezeshkian, afirmó que su país está dispuesto a dialogar sobre su programa nuclear y otros asuntos, aunque descartó negociaciones bajo condiciones de presión o coerción. Pezeshkian sostuvo que Irán no busca la guerra, pero que responderá ante amenazas y ataques.
Las declaraciones se producen mientras funcionarios estadounidenses e iraníes mantienen contactos separados con mediadores en un nuevo intento por encontrar una salida diplomática al conflicto. Irán sostiene que una solución negociada es necesaria para avanzar hacia la reapertura del estrecho de Ormuz.
El canciller iraní, Abbas Araqchi, señaló que la propuesta de Teherán contempla un plazo de siete días para reabrir el estratégico paso marítimo y establecer una pausa en los enfrentamientos, siempre que se cumplan las condiciones planteadas por Irán.
En paralelo, la incertidumbre sobre el conflicto continúa afectando a los mercados energéticos. El precio del petróleo Brent llegó a superar los 106 dólares por barril durante las primeras operaciones del martes, ante las preocupaciones por el suministro de crudo desde Medio Oriente.