Durante la celebración de Todos los Santos, el pontífice recordó que la santidad no es exclusiva de unos pocos. También invitó a los fieles a practicar el amor, el perdón y la construcción de la paz en la vida cotidiana.
El papa León XIV afirmó que la santidad es una vocación universal y no un privilegio reservado para unas pocas personas. El mensaje lo compartió este domingo 1 de noviembre, durante su reflexión previa al rezo del Ángelus por la Solemnidad de Todos los Santos. Desde el Palacio Apostólico del Vaticano, el pontífice recordó a los santos reconocidos por la Iglesia y también a quienes alcanzaron la santidad sin recibir un reconocimiento oficial.
Durante su reflexión, destacó que estas personas hicieron de sus vidas un servicio a Dios y al prójimo. Asimismo, recordó las enseñanzas de las bienaventuranzas, que resaltan valores como la humildad, la justicia, el perdón, la misericordia y la paz. El Santo Padre señaló que los santos dejaron huellas de amor mediante sus decisiones y acciones. También explicó que sus obras representan una expresión del Reino de Dios en el mundo.
León XIV sostuvo que cualquier persona puede alcanzar la santidad desde su propia realidad. Para ello, consideró necesario practicar el bien y mantener el compromiso con los demás en cada entorno de la vida. El pontífice también destacó que Dios conoce las historias y los corazones de las personas. Por ello, invitó a los fieles a no perder la esperanza y reconocer el bien que muchas veces pasa desapercibido. Finalmente, pidió la intercesión de la Virgen María para acompañar a los creyentes en su camino de santidad. Además, los exhortó a construir la paz mediante acciones grandes y pequeños gestos de la vida cotidiana.