Ordenación diaconal y presbiteral en Puno: un día de fé y compromiso con la iglesia


Ordenación diaconal y presbiteral
Ordenación diaconal y presbiteral

Cinco nuevos sacerdotes y diáconos se consagraron en una emotiva ceremonia en la Basílica Menor de la Catedral de Puno

Por: Beatriz Coyla Mamani

El 29 de noviembre de 2024, la Basílica Menor de la Catedral de Puno fue el escenario de una emotiva misa presidida por el obispo de Puno, Monseñor Jorge Pedro Carrión Pavlich, para la consagración de cinco nuevos ordenandos. La celebración eucarística, que comenzó a las 10:00 a.m., marcó un hito en la vida de los nuevos diáconos y presbíteros, quienes recibieron el sacramento en un acto de profunda vocación y entrega a la Iglesia.

Durante la ceremonia, tres nuevos diáconos fueron ordenados: Benjamín Mamani Huanca, Carlos Eduardo Huamán Apaza y Jaiber Alirio Hurtado Ramírez. Asimismo, dos nuevos presbíteros, Edwin Arley Rodríguez Mateus y Rodrigo Cuervo Jiménez, recibieron el sacramento del presbiterado, comprometiéndose a servir a la Iglesia con dedicación y amor.

En su homilía, Monseñor Carrión hizo referencia a un pasaje del profeta Jeremías que habla sobre el llamado divino. Destacó que cada ser humano tiene un propósito divino, que no es producto de una casualidad, sino parte de un proyecto de amor de Dios. Recordó que el hombre es la figura de Dios en la Tierra, y que el amor a los demás es, en última instancia, amor a Dios mismo.

El obispo enfatizó que la misión encomendada a los nuevos ordenandos no solo consiste en ser voceros de Dios, sino en vivir esa misión día a día, llevando lo mejor de la humanidad al encuentro con Él. En este sentido, destacó la importancia de la constante escucha de la palabra de Dios y de vivir en comunión con Él para poder ser verdaderos «pescadores de hombres», llamados a arrojar las redes para recoger a la humanidad y darles esperanza.

Carlos Eduardo Huamán Apaza, uno de los nuevos diáconos de 25 años, nacido en Juliaca, compartió que su vocación comenzó a los 9 años, cuando empezó a servir como monaguillo. Más tarde, recibió una invitación para asistir a un cursillo vocacional, y su familia siempre lo apoyó en su decisión de ingresar al seminario. “Lo que me marcó fue el pasaje del Evangelio de San Mateo”, comentó Huamán Apaza.

Rodrigo Cuervo Jiménez, presbítero en la diócesis de Puno y originario de Colombia, expresó su emoción por alcanzar este anhelo desde su infancia, señalando que ahora, como sacerdote, podrá bendecir a muchas personas con su trabajo.

Eleuterio Mamani Castro, padre del diácono Benjamín Mamani Huanca, expresó su orgullo y gratitud por la consagración de su hijo, quien desde que terminó la secundaria decidió seguir su vocación sacerdotal.

Durante la ordenación, la hermana María Pía Lasanta, comunicadora eucarística del Padre Celestial en Colombia, también brindó su apoyo. En su intervención, recomendó a los nuevos ordenandos dejar que la Virgen María sea su madre y guía en su misión. “Es una alegría poder estar con ellos y ver su entrega en tierras peruanas”, expresó.

Este importante acto de fe y compromiso se cerró con la bendición de los nuevos diáconos y presbíteros, quienes asumieron su vocación con el firme propósito de servir a la comunidad, siguiendo el ejemplo de Cristo en su ministerio.