Alcalde de Zepita reconoce compromisos incumplidos y deja obras clave para la próxima gestión


Alcalde de Zepita

Gerardo Zapana Rondón hizo un balance de su administración a pocos meses de dejar el cargo, mientras persisten problemas en el abastecimiento de agua potable y varios proyectos continúan pendientes de ejecución

A pocos meses de concluir su mandato, el alcalde distrital de Zepita, Gerardo Zapana Rondón, reconoció que, su gestión no logró cumplir entre el 20% y el 30% de los compromisos asumidos con la población, pese a afirmar que alcanzó más del 60% de sus metas. Durante una entrevista la autoridad hizo un balance de su administración, pero sus declaraciones dejaron interrogantes sobre el cumplimiento de las promesas electorales y la capacidad de respuesta frente a las principales necesidades del distrito.

Uno de los puntos más cuestionados es el servicio de agua potable. El propio alcalde reconoció que la población recibe agua durante apenas dos horas al día, mientras el proyecto de mejoramiento del sistema de agua y alcantarillado continúa pendiente debido a problemas de saneamiento físico-legal heredados de gestiones anteriores. Aunque aseguró que, se está culminando el expediente técnico de saldos, queda la interrogante de por qué una necesidad básica continúa sin una solución definitiva y cuánto tiempo más tendrá que esperar la población de Zepita para acceder a un servicio adecuado.

En cuanto a las obras, Zapana Rondón destacó la construcción del parque mirador, las pistas y veredas del jirón Puno y el parque San Sebastián. Sin embargo, también mencionó proyectos educativos, agropecuarios y de seguridad ciudadana que todavía se encuentran en distintas etapas administrativas y presupuestales. La situación plantea otra pregunta: ¿Cuántos de estos proyectos se convertirán realmente en obras concretas y financiadas, y cuáles quedarán únicamente como expedientes y compromisos para la próxima gestión? Además, el alcalde aseguró que, espera alcanzar el 100% de ejecución presupuestal, pese a que una obra por contrata sigue en ejecución y tiene un plazo estimado de seis meses.

Finalmente, el burgomaestre afirmó que, dejará el cargo con las manos limpias y la conciencia tranquila. No obstante, más allá de las declaraciones, corresponde que la ciudadanía conozca los resultados verificables de la gestión, el presupuesto ejecutado, las obras concluidas y los compromisos que quedaron pendientes. La pregunta de fondo es si los avances anunciados responden a las prioridades de la población o si la próxima administración tendrá que asumir nuevamente la responsabilidad de resolver problemas fundamentales que continúan afectando a los pobladores de Zepita.