El especialista propuso establecer un guion histórico permanente y mayor rigor científico para convertir la actividad en un atractivo turístico a la altura del Inti Raymi.
El antropólogo Henry Flores Villasante destacó la importancia histórica y cultural de la escenificación de Manco Cápac y Mama Ocllo. Esta pareja mítica salió del lago Titicaca. La actividad se realiza cada 5 de noviembre. Además, representa los orígenes de la civilización andina y del Imperio incaico. Sin embargo, él cuestionó que Puno no logre consolidarla como un atractivo turístico nacional e internacional. Este evento se desarrolla desde 1960. El fracaso se debe a las deficiencias en la organización y representación artística. También señaló fallas en la logística y promoción por parte de las autoridades.
Flores Villasante también planteó la necesidad de incorporar criterios científicos e históricos en la representación. Esto requiere la participación de antropólogos, historiadores y arqueólogos. Señaló que algunos elementos de la vestimenta y la iconografía actuales no corresponden necesariamente al periodo incaico. Estos presentan características de otras culturas, como la Pucará. Por ello, sostuvo que se requiere investigar las crónicas y fuentes históricas. El objetivo es elaborar una representación más cercana al contexto de la época. Todo esto sin desconocer el valor artístico de las interpretaciones culturales. Además, destacó que este mito constituye una expresión de la memoria e identidad de los pueblos andinos. Esta historia está estrechamente vinculada al lago Titicaca y al altiplano.
Respecto a la proyección turística, el antropólogo consideró necesario establecer un guion histórico y artístico permanente en Puno. Este documento debe ser elaborado por especialistas. Así se garantizará la continuidad en la escenificación y mejoras en vestuario, logística y promoción. Propuso que la Federación Regional de Folclor y Cultura de Puno lidere este proceso. La entidad deberá coordinar con la municipalidad, el Gobierno Regional, las universidades y los investigadores. Esto se lograría mediante una oficina especializada o un comité técnico con presupuesto y respaldo institucional. De esta manera, la escenificación podría alcanzar una proyección similar o superior a la del Inti Raymi del Cusco.
“Somos ricos en cultura, lamentablemente seguimos siendo pobres en gestión cultural”, expresó Flores Villasante. Con esta frase cuestionó que las autoridades prioricen las obras de infraestructura. De este modo, las autoridades relegan el desarrollo cultural de la región.