Cuatro personas murieron durante el bombardeo de una vivienda donde se celebraba una boda, mientras continúan las tensiones entre Washington y Teherán por el control del estrecho de Ormuz
Al menos 18 personas murieron y otras 68 resultaron heridas tras una nueva serie de ataques estadounidenses contra Irán, según informaron autoridades iraníes. Entre las víctimas mortales se encuentran cuatro personas que participaban en una boda en la provincia de Hormozgan.
Los proyectiles alcanzaron una vivienda en el pueblo de Kuhestak, donde se desarrollaba la celebración. De los heridos reportados, al menos 50 permanecen hospitalizados.
Además, siete personas murieron en distintos ataques registrados en la provincia de Juzestán, mientras que cuatro miembros de la fuerza aeroespacial de la Guardia Revolucionaria fallecieron en Kermanshah y otros tres integrantes de la milicia basiji murieron en la isla de Lavan.
El Gobierno iraní calificó el ataque contra la boda como una «atrocidad» y aseguró que responderá a las acciones militares estadounidenses. Washington señaló que la ofensiva estuvo dirigida contra objetivos del Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica, en medio de la creciente tensión por el control y la seguridad del estrecho de Ormuz.