Las grabaciones muestran que el maquinista recibió instrucciones para continuar con marcha normal mientras otro tren permanecía detenido en la vía. El accidente en Toledo dejó al menos 69 fallecidos, según los últimos reportes del 29 de octubre.
Las grabaciones de las comunicaciones entre el centro de control ferroviario de Atocha, en Madrid, y los maquinistas ofrecen nuevas pistas sobre el choque entre dos trenes de alta velocidad ocurrido en Toledo, España. El accidente se produjo el miércoles 28 de octubre, cuando un tren AVE de Renfe embistió por detrás a un convoy de la empresa Iryo. Ambos cubrían la ruta entre Madrid y Sevilla.
Según los audios difundidos por medios españoles, una falla afectó al sistema de señalización y seguridad LZB. Este mecanismo supervisa la velocidad y la posición de los trenes y puede activar el frenado automático cuando detecta riesgos. Durante una de las comunicaciones, el centro de control indicó al maquinista del AVE que desconectara y volviera a conectar el sistema. Después, le ordenó reanudar la marcha bajo el sistema de respaldo BSL y continuar con “marcha normal”.
El maquinista pidió confirmar la instrucción y recibió una respuesta afirmativa. Sin embargo, el otro tren, un Iryo, continuaba detenido porque su conductora no conseguía restablecer el sistema LZB. En una comunicación posterior, la maquinista informó al centro de control que seguía sin poder avanzar. El operador le indicó que reanudara la marcha cuando pudiera y que avisara si tenía problemas.
Los audios sitúan estas conversaciones pocos minutos antes del accidente. La colisión ocurrió alrededor de las 8:53 de la mañana, hora local, y dejó al menos 69 fallecidos y decenas de heridos, según los reportes publicados el jueves 29 de octubre. El ministro español de Transportes, Óscar Puente, cuestionó la decisión de permitir que el AVE continuara con marcha normal en esas circunstancias. Las autoridades investigan si las instrucciones y la gestión de la falla contribuyeron al siniestro.
El sistema BSL permite regular el movimiento de los trenes mediante señales instaladas junto a la vía. Los protocolos de seguridad establecen condiciones específicas para reanudar la circulación cuando falla el sistema automático. La investigación deberá determinar si el centro de control cumplió los procedimientos correspondientes y por qué el AVE recibió autorización para avanzar mientras el Iryo seguía detenido. Por ahora, las grabaciones aportan elementos para reconstruir lo ocurrido, pero las autoridades aún deben establecer las causas definitivas.