Autoridades advierten fallas en reporte de armas y débil articulación institucional agravan el control del armamento en Puno


Jefe regional de la Sucamec

Jefe regional de Sucamec alerta que omisiones en notificación de pérdidas y fallas entre entidades dificultan la fiscalización del armamento

La limitada comunicación entre instituciones y el incumplimiento de obligaciones legales en el reporte de armas perdidas estarían debilitando el control del armamento en la región de Puno, según advirtió el jefe regional de la Sucamec, Charles Cornejo Vílchez.

El funcionario señaló que uno de los principales problemas radica en que muchas pérdidas o robos de armas no son informados a la entidad, pese a que la normativa exige hacerlo en un plazo máximo de 48 horas. Esta omisión, indicó, impide actualizar la base de datos oficial y dificulta el seguimiento del armamento.

“Muchas veces la Policía interviene armas que están registradas a nombre de una persona, pero quien la porta es otra. Eso ya configura una tenencia ilegal”, explicó.

También advirtió que no toda la información fluye adecuadamente entre la Policía, el Ministerio Público y la Sucamec, “en algunos casos, armas incautadas durante operativos no son derivadas a los almacenes de la entidad, como establece la ley, lo que genera vacíos en la fiscalización”, agregó.

Asimismo, precisó que las armas de uso institucional como las de la Policía o Fuerzas Armadas no forman parte del registro de la Sucamec, lo que limita el acceso a información sobre pérdidas o robos dentro de estas entidades.

Otro punto crítico identificado es la supervisión de empresas de seguridad privada. En operativos realizados en zonas como Juliaca y La Rinconada, se ha detectado personal que porta armas sin contar con la documentación correspondiente, lo que evidencia fallas en el cumplimiento de la normativa.

Frente a este panorama, el jefe regional insistió en la necesidad de fortalecer la articulación entre instituciones y promover el cumplimiento estricto de la ley para evitar que armas legales terminen en circuitos delictivos.