Obispo de Puno pide a devotos del Señor de los Milagros anunciar la buena nueva de Cristo


Señor de los Milagros
Foto: Señor de los Milagros

Obispo de Puno, invitó a la feligresía a seguir la palabra de Dios, anunciar la buena nueva y consolar al afligido

Todo cristiano y bautizado tiene la misión de anunciar el Evangelio, la buena nueva y la venida de Cristo”, dijo el obispo de la Diócesis de Puno, monseñor Jorge Pedro Carrión Pavlich, en la homilía de la misa de fiesta en honor al Señor de los Milagros, celebrada este 18 de octubre en la Basílica Menor de la Catedral de Puno.

Recordó que, mediante el Bautismo nos hacemos hijos de Dios y mediante la Confirmación recibimos el Espíritu Santo para dar testimonio de nuestra fe, “en el camino de la vida nos alimentamos del pan del cielo y de la eucaristía para el encuentro con el Señor”, expresó.

Asimismo, explicó que el evangelista Lucas nos abre la visión de que no solamente se trata de cosechar, sino de ayudar a la gran multitud humana, que hoy viene siendo despellejada por situaciones sociales, económicas y políticas, que son el producto de las ambiciones humanas, que actúan con egoísmo, ambición y codicia. Ante esta situación, dijo que Jesús nos encomienda anunciar su buena nueva.

Relató que, según la profecía de Isaías, todos tenemos el Espíritu Santo para consolar a los afligidos y liberar al hombre de las cárceles, que hoy es mucho más notable, “el hombre esta esclavizado por el teléfono, por el celular, por la televisión, se ha vuelto más importante esto, que escuchar la palabra de los padres¿Cuántas familias están esclavizados por estos aparatos?, preguntó el obispo. Ante esta situación, recalcó que Jesús nos invita a seguirlo y anunciar su buena nueva, a consolar al afligido.

Finalmente, recordó que no basta decir que tenemos fe en el Señor de los Milagros o en la Virgen de la Candelaria, si no hacemos nada para anunciar el evangelio. Invocó a los miembros de la hermandad a consagrar sus vidas y pedir al cielo que suscite vocaciones santas y fieles al llamado del Señor.