Párroco Diego Quecaño exhorta a los fieles de Suyocota a fortalecer la fe, evitar enfrentamientos y pedir por las lluvias para los cultivos
El párroco Diego Quecaño, durante la fiesta en honor a la Virgen del Rosario en el centro poblado de Sollocota, provincia de Azángaro, llamó a los fieles a recuperar el valor del silencio, la oración y la humildad en medio de una sociedad donde, según reflexionó, existe demasiado ruido que dificulta escuchar y encontrarse con Dios.
Tras la celebración de la Eucaristía, el matrimonio y la procesión, el sacerdote señaló que la Virgen María representa un ejemplo de obediencia y escucha de la palabra de Dios. En ese sentido, sostuvo que el silencio y la oración permiten a las personas reflexionar y fortalecer su fe durante el camino de la vida.
También exhortó a los pobladores a mantener la unidad y vivir la festividad con fe y devoción, evitando que la celebración termine en enfrentamientos. Advirtió sobre las peleas que pueden surgir durante estas actividades y pidió a los asistentes celebrar con prudencia, respeto y sin excesos.
Durante su mensaje, el párroco también elevó un pedido por las familias del campo y solicitó que Dios envíe lluvias para los cultivos. La petición refleja una preocupación concreta de las comunidades rurales, cuya vida y producción dependen de la disponibilidad de agua.
Finalmente, pidió que la festividad de la Virgen del Rosario sea un espacio para fortalecer la convivencia y la unidad entre los pobladores, recordando que la celebración religiosa no debe perder su sentido de fe, reflexión y encuentro comunitario.