Docente advierte que la disminución de recursos obligará a mejorar la gestión y priorizar investigaciones que respondan a los principales problemas de la región
La Universidad Nacional del Altiplano afrontaría una reducción progresiva de los recursos provenientes del canon minero, situación que podría limitar aún más el financiamiento destinado a investigación. El docente universitario Charles Mendoza advirtió que la distribución de estos recursos se ha visto afectada por la creación de nuevas universidades públicas en la región, que también accederán a los fondos correspondientes. Según explicó, mientras antes la UNA Puno llegó a recibir montos significativamente mayores, ahora la disponibilidad para cada universidad será mucho más reducida.
Mendoza recordó que el mejor año para la universidad, en cuanto a recursos del canon minero, habría sido alrededor de 2011, cuando recibió aproximadamente 14 millones de soles. Sin embargo, con la incorporación de nuevas universidades, sostuvo que los recursos destinados a la UNA Puno se han reducido considerablemente. Incluso estimó que el monto podría llegar a ser inferior a un millón de soles por universidad, lo que dificultaría financiar proyectos de investigación de mayor impacto.
El docente cuestionó que, con presupuestos cada vez más limitados, se pretenda responder a las necesidades de investigación de toda la comunidad universitaria. Señaló que existen proyectos de investigación que pueden demandar entre medio millón y un millón de soles, mientras que la UNA Puno tendría que distribuir recursos mucho menores entre los docentes que buscan desarrollar estudios. Esta situación, sostuvo, obliga a replantear las prioridades y la forma en que se gestionan los recursos destinados a investigación.
Frente a este escenario, Mendoza consideró que la nueva gestión de la UNA Puno tendrá que mejorar su capacidad de gestión y buscar mecanismos para que la investigación tenga un impacto directo en la región. Advirtió que no basta con producir estudios académicos, sino que estos deben responder a problemas concretos de la población, desde la producción agrícola hasta la contaminación ambiental. El desafío, sostuvo, será lograr que los escasos recursos disponibles se traduzcan en soluciones que lleguen efectivamente a las comunidades.