La tradicional práctica del Qoqawi reunió a productores y ciudadanos para compartir alimentos originarios y reconocer el aporte de las familias rurales a la seguridad alimentaria y la conservación de la biodiversidad agrícola
La Plaza de Armas de Puno fue escenario de una masiva celebración por el Día del Campesino, donde la tradicional práctica del “Qoqawi” o fiambrada andina se convirtió en un espacio de reconocimiento al esfuerzo del hombre del campo y a la diversidad de productos que sostiene la alimentación en el altiplano.
Cientos de productores rurales y ciudadanos participaron del intercambio y consumo colectivo de alimentos originarios de la región, entre ellos papa nativa, chuño, oca, habas, quinua, queso y otros derivados de la actividad agropecuaria. Estos productos fueron compartidos como expresión del trabajo agrícola que se desarrolla en las comunidades altoandinas.
Durante la jornada, autoridades locales y representantes de instituciones destacaron el rol fundamental del campesinado no solo en la producción de alimentos, sino también en la preservación de la biodiversidad agrícola y las prácticas tradicionales de cultivo que se mantienen vigentes en la región.
Asimismo, se remarcó que cada producto exhibido representa el esfuerzo cotidiano de las familias rurales, que enfrentan condiciones climáticas adversas y limitaciones estructurales, pero que continúan sosteniendo la seguridad alimentaria de la población.